miércoles, 27 de diciembre de 2006

TRISTAM SHANDY

Por Juan Gonzales
TRISTAM SHANDY: A COCK AND BULL STORY (2006)
Director: Michael Winterbottom / Guion: Martin Hardy / Productor: Andrew Eaton / Reparto: Steve Coogan, Rob Brydon, Keeley Hawes, Shirley Henderson, Dylan Moran, David Walliams, Jeremy Northam, Benedict Wong, Naomie Harris, Kelly Macdonald, Elizabeth Berrington, Mark Williams, Kieran O'Brien, Roger Allam, James Fleet, Ian Hart, Ronni Ancona, Greg Wise, Stephen Fry, Gillian Anderson.
Winterbottom (de quien lo último que vimos en nuestra cartelera fue Código 46 y, en el Cable, su celebrada 24 Hour Party People, además de haber presentado este año en la Berlinale The Road to Guantánamo, obteniendo un oso a la mejor dirección) nos presenta, lo que bien se nos repite en la película, la versión fílmica de una novela que ha sido considerada como imposible de filmar. Esta novela es La vida y opiniones del Caballero Tristram Shandy. Antes de hablar de la versión de Winterbottom, hablemos un poco del Tristram Shandy: Esta novela, escrita en el siglo XVII por Laurence Sterne [1], quien buscó romper con la novela realista inglesa, intentaba relatar todos los pormenores de una vida, desde el momento de la concepción hasta la muerte, o al menos a través de los momentos cumbres de la vida de sus personajes. La novela en la época de Sterne hacía uso de una narración lineal y apelaba a ser un testimonio; precisamente esto último era su marca de clase (para mayor ejemplo: Robison Crusoe de Defoe), un relato fehaciente y completo de la vida de un hombre. Sterne comienza su novela proponiéndole al lector que hará esto, así que contará de qué modo fue concebido y desde dónde se originan todos sus problemas, pero deja en claro que para que esto sea posible primero debe explicar algunos detalles antes de adentrarse más, y explicar esos detalles le tomará toda la novela. Sterne hará un uso magistral de las digresiones y de la meta narración, así como de la insinuación y los juegos del lenguaje (de muestra: el título que recoge la película, en que "Cock" puede ser entendido como verga o como gallo); el lector es un cómplice más y es usual los guiños a este. Podríamos decir que el autor propone y el lector dispone. Sterne nos lleva por situaciones en que lo más "lógico" por pensar es una grosería o una obscenidad, pero él sabe salir del paso (cosa que es parte del juego) advirtiéndonos que no se refería a eso que una mente maliciosa pudiera estar insinuando. Este juego de relaciones equivocadas está sustentado en la concepción que tiene de Locke (citado varías veces en el libro) el propio Sterne. Según Locke, nos dirá Sterne, la locura es "razonar correctamente ideas conectadas incorrectamente", y este vicio lo tienen todos los personajes del Tristram. Será esta particularidad la que produzca la serie de hechos infortunados que marcan la vida de Tristram Shandy, la que haga infructuosos todos los planes de Walter, el padre de Tristram, por traerlo al mundo de la forma adecuada, o de educarlo con todo el conocimiento que le es necesario, o de bautizarlo al menos con un nombre adecuado. Tristram, al tratar de relatarnos todos los pormenores de su vida (como antes su padre con la Tirstrampedía [2]), solo logra dar vueltas y vueltas tras un mismo hecho.
Bueno, luego de haber dado más de una vuelta sobre la novela de Sterne, pasemos a hablar ahora de la película de Winterbottom. Pero antes (y no estamos con esto imitando a Sterne), debemos explicar que "A Cock and Bull Story" es una expresión en lengua inglesa (ignoramos si antes o desde Sterne) para referirse a una relato sin pies ni cabeza. Y eso es precisamente lo que logra Winterbottom: la única forma de contar el Tristram Shandy es no contándolo, es creando un relato alterno que acompañe y haga guiños al "original". Desde el inicio de la película es claro que los espacios se confunden y se mezclan en una intertextualidad compleja; asistimos a la conversación superficial de los dos protagonistas del film (Steve Coogan y Rob Brydon), que dentro de este juego de autorreferencias se convierten en personajes de ficción. La película continúa entre la presentación de Coogan como Tristram, y los problemas para poder llevar a cabo la filmación. La realidad y la ficción se entremezclan y los juegos de palabras y referencias se multiplican hasta el paroxismo. "La Pasarrela de addio" es la música que acompaña buena parte del film. Compuesta por Nino Rota para "Otto e mezzo", sirve de fondo y como nuevo guiño del director de la mezcla entre la "realidad", la ficción y el mundo de lo onírico. Así mismo sirve como la burla al ego de Coogan como personaje, que no alcanza a ser un Marcelo Mastroiani, ni Winterbottom un Fellini. El propio Winterbottom busca que veamos lo evidente que es el uso autorreferencial a su obra (24 Hour Party People), así como la burla por creer que es posible que sea él quien lleve a la pantalla la novela que es imposible filmar.
El acierto de Winterbottom es plantear este ejercicio de estilo como algo que se le escapa a cualquiera de las manos: cada escena está abierta al ridículo. Por ejemplo, vemos a Coogan insistiendo durante más de media hora en que quiere otros zapatos para verse más alto que su co-protagonista (al cual no considera como tal); o vemos a una asistente de producción que siempre habla de cine (dentro de un ambiente como una filmación, en la que deberíamos suponer se encuentra llena de gente que ama hablar de cine), pero todos se aburren o guardan silencio. Además sentimos su discurso exagerado fuera de sitio, como intentando evitar decir lo que ella siente al respecto de sí misma. Al final, solo queda reírse y celebrar el poder disfrutar del genial intento de Winterbottom por contar una historia imposible de filmar.
[1] Novela inacabada por la muerte del autor que, bueno es aclarar, se vendía por entregas de dos volúmenes por año (se publicó entre 1960-67). Así que cuáles otras historias incluirían o cuándo hubiera terminado la novela no lo sabemos, lo cierto es que a pesar de que se promete desde el primer capítulo que se contará la vida de Tristram Shandy, este recién nace en el tercer volumen.
[2] Es el nombre que recibe la enciclopedia que le padre de Tristram ha creado para la educación de su hijo, debía ser un compendio de lo más importante de la cultura humana.