miércoles, 27 de diciembre de 2006

No será lo mejor de CERATI, pero en concierto SUENA REALMENTE BIEN!

Cristina 15/09/2006






Cerati ayer me ha sorprendido. Gran sorpresa; gran concierto. Ahora comprendo la virtud y peculiaridad del último disco... no será lo mejor de su discografía, pero definitivamente en concierto las canciones suenan realmente bien, como si hubiesen sido hechas justamente para ser tocadas en vivo. Desde que salió el disco se ha dicho hasta el cansancio, y con razón, que en esta entrega Cerati regresa a sus raíces rock’n’rolleras. Es totalmente cierto, y aquello podría disgustar a quienes prefieren la onda de corte más electrónico que había venido caracterizando las búsquedas del ex-Soda, por lo menos hasta el sinuoso Bocanada de 1999 (del ahora penúltimo disco, Siempre es hoy de 2002, yo sinceramente prefiero no pronunciarme). Pero a mí me parece que con Ahí vamos, pero sobre todo con el concierto de ayer, Cerati demuestra una vez más que lo suyo también es el rock’n’roll; si alguna duda queda de ello, recordemos quienes lo vimos y oímos ayer en la noche la para mí extraordinaria reinterpretación del super hit de Soda Stereo: "Prófugos". Yo me quedé con la boca abierta... hasta eso se puede hacer con la música... increíble; gran y extraordinaria sorpresa.
La vuelta de Cerati "a sus raíces rock’n’rolleras" es definitivamente un retorno sincero. Para mí, eso quedó clarísimo ayer: un retorno sincero a viejas fuentes de las que por qué no seguir bebiendo. Seguir bebiendo de ellas para seguir explorando y reinventando aquello que en algún momento influyó y que hoy, después de tanto andar, tanto andar, por quién sabe qué motivos regresa con fuerza y con nuevas formas para seguir enriqueciéndose y enriqueciéndonos. Entonces, ¿por qué llama tanto la atención que Cerati haya vuelto al rock’n’roll? No se confundan, estas nuevas inquietudes del argentino pueden no ser de la preferencia de muchos, pero la vuelta, como trato de decir, es definitivamente sincera y en ese sentido hay que por lo menos reconocerle a Cerati su genuina entrega.
Lejos queda entonces, no solo temporalmente sino cualitativamente, aquel concierto suyo en el Jockey Plaza del 2003. Lejos, muy lejos. Aquella vez un público más multitudinario que el de ayer lo oía casi sin ganas o con las únicas ganas de escuchar por ahí algunos de los clásicos de Soda Stereo. Cerati, en mi humilde opinión, tampoco estuvo cómodo esa noche. La de ayer es otra historia... un Cerati sereno y seguro con lo suyo se deleitó y nos deleitó durante poco más de dos horas con un variado y bien escogido recorrido por toda su historia musical, pero llevando como hilo conductor su nueva apuesta por el rock’n’roll y las ganas de compartirla con nosotros. el repertorio, si es que no me equivoco (y si me equivoco por favor corríjanme), fue más o menos así:
- Al fin sucede (primer track del Ahí vamos, como para dejar bien sentado por dónde iría el asunto)
- La excepción (segunda del Ahí vamos, también en excelente interpretación)
- Bomba de tiempo (Ahí vamos)
- Uno entre 1000 (Ahí vamos)
- Caravana (Ahí vamos)
- Ecos (canción del año 1985)
- Toma la ruta (genial elección del Dynamo de 1993 de Soda Stereo)
- Médium (Ahí vamos)
- Me quedo aquí (terco como soy... del Ahí vamos)
- Engaña (otra genial elección, esta del Bocanada)
- Té para tres (clásico de Soda...)
- Av. Alcorta (del Amor amarillo de 1993; para mí, muy personalmente, no la mejor elección de ese extraordinario disco)
- Dios nos libre (Ahí vamos)
- Cosas imposibles (Siempre es hoy)
- Vivo (genial canción del Siempre es hoy)
- Lago en el cielo (quiero ser suave para evitar tu dureza... Ahí vamos)
- Crimen (Ahí vamos)
- Prófugos (extraordinaria...)
- Paseo inmoral (Bocanada)
- Puente (Bocanada)
- Jugo de luna (del Ahí vamos, y ya para terminar; en medio del aplauso del público Cerati dice algo como: "Podríamos quedarnos aquí tocando toda la noche... pero, entonces... ¿de qué nos alimentamos?... Ya sé! De Jugo de luna!")

En resumen, pues, para mí fue una noche larga y feliz.