jueves, 22 de marzo de 2007

Sonia Prager

Esas curiosidades de la vida, me he encontrado por pura casualidad con este video. Mi mamá se va a morir de la vergüenza si se entera que lo publiqué... pero, ¡no importa!

lunes, 19 de marzo de 2007

Convocatoria: SONOTECA





Muy interesante (y evidentemente necesaria) iniciativa del Centro Fundación Teléfonica: la creación de una "sonoteca" especializada en música experimental peruana en general.
Las inscripciones van hasta el 21 de mayo.
Músicos electrónicos y experimentales peruanos, tomen nota!

domingo, 18 de marzo de 2007

Conversatorio (22/03)

MÁS DE LO QUE LOS OJOS PUEDEN VER
ARTE FOTOGRAFICO DE LA COLECCIÓN DEL DEUTSCHE BANK

CONVERSATORIO

Moderador: Miguel López

Panel:
- Juan Enrique Bedoya
- Juan Pablo Murrugarra
- Jorge Villacorta

Fecha: Jueves 22 de marzo del 2007
Hora: 7.30 pm.
Lugar: Auditorio del MALI

Ingreso Libre

viernes, 16 de marzo de 2007

martes, 13 de marzo de 2007

LOS CHANCHOS SÍ VUELAN

Estas son solo unas primeras impresiones del concierto de Roger Waters: The Dark Side of the Moon. Ya vendrá el recuento completo (y quizá venga más de uno!) con los pormenores del asunto. Por el momento, solo unas breves primeras impresiones porque simplemente no me aguanto.

Si estás en Lima y no fuiste ayer al concierto de Roger Waters, debes lamentarte. Seriamente, debes lamentarte. Te has perdido de algo realmente extraordinario y sin parangón alguno (si vives en el extranjero, estate atento a la presentación de este maestro en tu ciudad). Será muy difícil igualar lo que sucedió anoche en la explanada del Monumental. Será muy difícil también recuperarse. Desde la primera canción, In the Flesh, en la carne, me quedé con la piel erizada. Y no faltaron sus buenas lágrimas de emoción entre el público concurrente. Una noche extraordinaria.

Roger Waters logró lo imposible: los chanchos sí vuelan, señores, y ayer uno voló y se perdió, cada vez más alto, en el cielo limeño. Ha de esperarse que en algún lugar de la estratósfera se encuentre con sus demás colegas de las demás ciudades por donde ha pasado Roger Waters liberando cerdos.

Un evento sin precedentes. Deberíamos construirle un monumento a Roger Waters, no solo por lo excepcionalmente genial de su presentación, sino por haber apostado por el Perú. Sí señores, cuántos buenos grupos pasan por Latinoamérica y pasan de largo para nosotros. Roger Waters se detuvo en Lima, Perú, y ese gesto no debería ser olvidado por nadie: ni por nosotros, los de los ahora, ni por los otros, los que vendrán en el futuro.

Ayer, entre otras cosas, pudimos penetrar en el lado oscuro de la luna. Y el viaje no pudo ser mejor, guiados como estábamos de la mano del legendario Waters y su pantalla multifacética. Difícil olvidar esa pantalla y lo que aconteció en ella: sus imágenes proyectaban realidades. En realidad no podrá ser olvidada: al final de la segunda parte del concierto, Roger Waters coronó este viaje con una proyección tridimensional, allí mismo, sobre los asistentes, del prisma celestial del Dark Side of the Moon. Su camino multicolor pasó a través de la mirada de todos y, estoy segura, penetró en la mente y en el corazón de cada uno de nosotros.

Tengo la sensación, un poco rebuscada quizá, pero es la sensación con la que me quedé, de que durante todos estos años, desde la creación del Dark Side of the Moon allá en 1973 hasta el día de hoy, Waters también esperaba por esto: porque llegara el momento de poder realizar el Dark Side of the Moon de la manera como lo está haciendo en esta gira. Este es un punto crucial en la historia de la música, de la cultura, del hombre, y de aquí en adelante, un nuevo comienzo.

lunes, 12 de marzo de 2007

Increíble pero cierto: HOY, ROGER WATERS EN LIMA

Preparándonos para el que viene siendo el evento musical del siglo (desde que se iniciara el siglo XXI creo que no hay evento que se le asemeje), y el que será el evento musical de la historia en cuanto al Perú se refiere, les dejó aquí algunas notas sobre el paso por Latinoamérica de la mega gira mundial de Roger Waters: The Dark Side of the Moon.

La gira latinoamericana se inició en México y sigue el siguiente recorrido (y sí, estamos incluidos!):

Marzo 02: Monterrey, México (Estadio Universitario De Nuevo León)
Marzo 04: Guadalajara, México

Marzo 06: Ciudad de México, México (Foro Sol)

Marzo 09: Bogotá, Colombia (Parque Simón Bolívar)

Marzo 12: Lima, Perú (Explanada Estadio Monumental)

Marzo 14: Santiago, Chile (Estadio Nacional)

Marzo 17-18: Buenos Aires, Argentina (River Plate)

Marzo 23: Río de Janeiro, Brasil (Praca da Apoteose)

Marzo 24: Sao Paulo, Brasil (Morumbi Stadium)

Luego, Waters cruza el charco nuevamente para continuar con su gira europea. Por lo que dicen estas notas (les recomiendo sobre todo leer la nota publicada en La Jornada de México, es definitivamente la más interesante), el famoso chancho del Animals volará entre las nubes grises del cielo limeño y será un personaje protagonista del evento...


EL COMERCIO, lunes 12 de marzo

Una visita al lado oscuro de la Luna

El fundador de Pink Floyd ya está en lima y hoy ofrecerá un concierto inolvidable en la explanada del Estadio Monumental.

Llegó el gran momento que todos esperaban: lo que hace algunos meses empezó como un rumor que la gente recibió en el mejor de los casos con mucho escepticismo, esta noche se hará finalmente realidad. Roger Waters, fundador de Pink Floyd, ofrecerá esta noche en la explanada del Monumental de Ate un concierto que promete ser el espectáculo de rock más grande que se haya visto jamás en nuestro país.

El músico está en Lima desde hace un par de días, y el sábado por la tarde, en una suite del hotel Sheraton, ofreció una breve rueda de prensa en la que destacaron no solo sus críticas a la administración de George W. Bush -que ha reiterado a lo largo de toda la manga latinoamericana de su gira mundial-, sino también la presencia de la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, que le regaló un polo alusivo a la campaña en favor de la inclusión de Machu Picchu entre las nuevas maravillas del mundo, además de un par de libros y un típico chullo que, por obvias razones climatológicas, Waters no quiso ponerse. "Muchos de los chicos que me acompañan en la gira querían visitar Machu Picchu, pero los vuelos estaban llenos", dijo. Waters se mostró muy amable con los hombres de prensa y respondió de buena gana todas las preguntas.

"No estoy interesado en la música pop. En realidad, solo estoy muy interesado en mi música. Si voy a escuchar música, prefiero la ópera o el jazz. Ocasionalmente compro algún álbum de rock and roll. Compré el nuevo de Dylan, por ejemplo, y me gustó. Confieso que cuando trabajo prefiero no escuchar música", dijo cuando le preguntaron qué opinaba de las nuevas tendencias de la música pop, como la electrónica o el reggaetón. El concierto empezará a las 8 de esta noche, con total puntualidad. Los organizadores recomiendan llegar temprano para evitar aglomeraciones y embotellamientos.

Si Waters repite el mismo repertorio que presentó en México, es muy probable que el set list de esta noche sea como este:
Primera parte:
01. In the Flesh
02. Mother
03. Set the Controls for the Heart of the Sun
04. Shine on You Crazy Diamond
05. Have a Cigar
06. Wish You Were Here
07. Southhampton Doc
08. The Fletcher Memorial Home
09. Perfect Sense
10. Leaving Beirut
11. Sheep

Segunda parte: The Dark Side of the Moon
01. Speak to Me
02. Breathe
03. On the Run
04. Time
05. The Great Gig in the Sky
06. Money
07. Us and Them
08. Any Colour You Like
09. Brain Damage
10. Eclipse


Final:
01. The Happiest Days of Our Lives
02. Another Brick in the Wall
03. Vera
04. Bring the Boys Back Home
05. Comfortably Numb


TERRA, lunes 12 de marzo

Ex líder de Pink Floyd toca hoy en la explanada del Monumental
(Juan Carlos Cabrera / Miguel Bustamante Oré)


El rockero Roger Waters ya está en Lima. Es alto, colorado y tiene el pelo cano. Lejana está la época dorada de Pink Floyd y su rostro ahora evidencia el paso de los años. Es una megaestrella, millonario y famoso en todo el mundo. 20 periodistas limeños lo miran asombrados por su presencia, y él, sin hacerse problema alguno, gasta bromas y entra en confianza como todo un diestro en el showbiz.

Habla de su poco interés por la música popular y de las nuevas generaciones de rockeros que han crecido escuchando su música, vuelve a darle duro al “cerdo (George) Bush” y cuenta emocionado de lo afanoso que es el público latinoamericano cuando lo ve subido en un escenario. Sí, Roger Waters está en Lima. ¿Es esto acaso un milagro?

Le hacemos saber que su concierto en la explanada del Monumental es acaso el más importante en la historia musical de nuestro país y agradece como un caballero hablando maravillas del Perú. “Tengo unos amigos que me insistieron en venir acá, pero lamentablemente esta vez no podré ir al Cusco, porque estamos con el tiempo medido”. Y como para que sus palabras no fueran tomadas como un simple compromiso o un cliché típico de artista, Roger se puso el polo con la foto de Machu Picchu y dijo que le parecía increíble que nuestro máximo monumento arqueológico este postulando a convertirse en una nueva maravilla del mundo.

"No me interesa la música popular", dice que está prácticamente alejado del rock y que cuando compone prefiere no escuchar música. “Me inclino más por la ópera y el jazz. El último disco de rock que escuché y que me gustó fue el Modern Times de Bob Dylan, pero ahí paro de contar. La música popular simplemente no me interesa”.

Roger Waters será un héroe de la música, un paradigma para muchas generaciones, pero eso no impidió que el artista rompiera el protocolo y decidiera firmar hasta ¡instrumentos musicales! en su encuentro con la prensa peruana, previo a su concierto en la explanada del Estadio Monumental, algo que usted no se debería perder.


El País, Colombia, 12 de marzo de 2007

Roger Waters critica gira de Bush y felicita a García Márquez

(por Sergio Villamizar D, Colprensa).

- 25 mil personas asistieron al único concierto en Colombia del creador de Pink Floyd.
- Dos horas y media fue la duración total de uno de los mejores conciertos de los últimos años.


"El cerdo", el mismo de la carátula del duodécimo álbum de Pink Floyd, Animals (1976), no faltó en el único concierto de Roger Waters en Colombia, con diversas inscripciones en su panza, cola y patas, entre ellas, y la más grande: "El patrón Bush visita el rancho Colombia". No era la única en este cerdo gigante inflado con helio, "Kafka tenía razón" , "legalicen la droga", "Paz-Colombia" y "Libres al fin", que emocionaron al público que se reunió en el Parque Simón Bolívar de Bogotá en la noche del viernes, más de 25 mil personas, quienes vieron como este personaje se perdía en la oscuridad del firmamento capitalino. Pero este personaje característico de todo lo que rodea a Pink Floyd fue solo uno de los grandes elementos de una noche inolvidable, con más de dos horas y media de las canciones en vivo de lo mejor de la banda británica, más una cuidadosa selección de los 20 años de carrera, en solitario, de Roger Waters, denominado "El genio fundador de Pink Floyd". Varias generaciones se reunieron entorno a este show. Abuelos, padres e hijos unidos por las formas, la teatralidad y el buen rock de fuerte contenido político que convirtieron en leyenda a la agrupación del rock progresivo y psicodélico, herederos de la tradición de los Beatles. En una pantalla gigante, como telón de fondo del escenario, se relató la historia del show, que inició a las 7:15 de la noche y se extendió durante dos horas y media.

Claro que los organizadores quedaron en deuda, pues a última hora cancelaron la presentación del artista nacional Chucho Merchán, quien sería el telonero de Roger Waters. Aunque los organizadores del concierto no han aclarado por qué no se llevó a cabo dicha presentación, al parecer los organizadores quisieron extremar el cuidado en el sonido del artista internacional. La perfección en el sonido en vivo, en un lugar tan abierto como dicho parque, no se había visto en Colombia. La pureza de los detalles sonoros, combinados con las imágenes psicodélicas, los juegos de luces y los láser, hicieron vibrar a los espectadores. La teatralidad imperó, en especial en canciones como "Shine on You Crazy Diamond" , "Mother" , las cuales contaron con imágenes de Pink Floyd en los setenta, en especial del Syd Barret, fallecido cofundador. En el ocaso de este show, aparecieron en el escenario, junto a los diez músicos de Roger Waters, diez niños colombianos, quienes hicieron el coro del inolvidable tema "Another Brick In the Wall" , la canción que emocionó, hasta las lágrimas, a los asistentes al espectáculo. Un show como pocos se han presentado en Colombia, tal vez del nivel de "Metallica" y el "Tour de la Mangosta" de Shakira. Una presentación que el artista británico finalizó, con un torpe español,
"Feliz cumpleaños, Gabriel García Márquez".


La Jornada, México, jueves 8 de marzo

Roger Waters iluminó El lado oscuro de la Luna
(Patricia Peñaloza)

- En el Foro Sol ovacionan 50 mil personas al hemisferio derecho de Pink Floyd
- Ante la exigencia de que derribara el muro de la frontera, el músico hizo volar un cerdo apodado Bush para mandarlo al espacio
- Su ex compañero Syd Barret fue una presencia constante

Roger Waters fue un catalizador de generaciones. El cofundador de Pink Floyd se entregó a su público ante el cual logró lo imposible, hacer volar a un cerdo llamado Bush.

Selene llena y brillante, reflector natural, posada en lo más alto, justo detrás del escenario, custodió de inicio a fin a uno de sus hijos pródigos, prófugo del otrora Fluido Rosa. No fue preciso el psicotrópico lisérgico: las estalactitas de cuarzo electrificado, atemporal, profundo y colorido del rock de Roger Waters penetraron en cada una de las cien mil pupilas asistentes (los 50 mil corazones, los 50 mil cerebros), para hacer real lo imposible: hacer volar a un cerdo apodado Bush y mandarlo al espacio, escuchar en directo el Dark Side of the Moon y casi ver a Syd Barret sentado, con los pies colgando, desde esa luna observante. La noche del martes, en el Foro Sol, el Distrito Federal presenció el lado más brillante de esa luna que fuera Pink Floyd: las composiciones y el talante de Waters, segundo fundador de esta leyenda musical.

En dos horas, fue como si Roger, el hemisferio derecho de dicho combo inglés (el izquierdo lo fue Barrett), hubiera decidido retar a los otros Floyds (David Gilmour, Rick Wright y Nick Mason), al hacer su propio megaconcierto pinkfloydiano, profuso en parafernalias visuales y delicias sonoras. Con elegancia, Waters les dice: perdón caballeros, pero todo esto fue concebido por mí.

La pantalla del cielo

Un oscuro cielo despejado, pantalla natural con todo y estrellas, amotinaba imágenes bajo su manto: pies en fila, corazones atentos al llamado de un "algo" que, a diferencia de otros personajes del rock clásico (amarrados fatalmente a su tiempo), permanece y se sigue transmitiendo por generaciones. Por aquí, chamacos de 12, 15 años; veinteañeros a raudales; treintañeros en crisis, cuarentones con panza; cincuentones con sus hijos; sexagenarios añorantes. Más allá, la banda eriza de luz, aglutinada en los puentes externos al foro, araña con sus oídos las migajas sónicas, intentando tocar el manto de esta otra estrella británica, y con ello ser salvados.

En la carne, plantea Waters, guitarra de palo en mano, a las nueve en punto, en su segunda visita solista (la primera fue en 2002). Ya en la penumbra, la excitación y la cannabis corren de un torrente a otro, luego de que esa otra pantalla, la del imaginario Floyd, proyecta una imagen que no se sabe si está en segunda o tercera dimensión: una radio gigante, un avión de juguete. Sorprende ver que está en segunda, cuando una gran mano gira la perilla y hace escuchar a Chuck Berry, Elvis Presley... Y sí. "In the flesh", y "Mother", de The Wall (1979), rompen el hielo con su pasión cerebral. En la primera hora, el bajista estrella guiaría a todos por un atinadísimo camino temático. El sonido, en su cuadrafonía ejemplar, casi podía tocarse con las manos.

Primero, su exhibición de principios: "Madre, ¿debo construir una pared, confiar en el gobierno?". Martillos móviles, hombres máquina. "Buenas noches, bienvenidos", saluda Waters en español.
Viene el viaje cronológico. En pantalla, imágenes del video sesentero de Arnold Layne, aún con Barrett; figuras de colores de esa época sicodélica, mientras canta la inusual "Set the Controls for the Heart of the Sun", del A Soucerful of Secrets (1968), justo cuando a Syd se le botaba la canica. Viene "Shine on you, crazy diamond", del Wish You Were Here (1975), dedicada a su mismo ex compañero. Es el primer gran momento de la noche; las lágrimas brotan mientras Syd aparece entrañable, una y otra vez.

Un saxofonista de lujo (Ian Ritchie); un baterista excepcional (Graham Broad); unas coristas con voz de ensueño, cantan estrofas enteras (destacando la portentosa Katie Kissoon); en los teclados, su hijo, Harry Waters. Galaxias, astros, son el fondo para la primera emulación de Gilmour: tres guitarristas imitarían las partes del prodigioso ejecutante... (Andy Fairweather-Low, Snowy White... aunque magníficos, ninguno le llega a Dave). Durante todo el espectáculo, Waters, más un virtuoso del concepto y la composición, es generoso al virar mucho tiempo el reflector hacia sus músicos.
También del Wish You... vienen "Have a Cigar" y la que da nombre al disco, cuyo requinto suena metalero; 50 mil laringes expanden su aura mediante una sola cuadrafonía corporal: "Somos almas perdidas... pisando el mismo viejo suelo. ¿Qué hemos encontrado? Los mismos viejos temores", canta el alma joven de Waters dentro de un cuerpo ajado, piel colgante, pelo blanco y adusta vestimenta negra.

Viene el tema de la guerra, la más fuerte obsesión de Waters, luego de la enajenación humana: de The Final Cut (1983), "Southampton Dock" y "The Fletcher a. Memorial Home"; de su solista Amused to Death (1992), "Perfect Sense". En imágenes, dolor bélico; Reagan, Bush, Mao Tse Tung, Stalin; gafitis: "Cuando hablamos de guerra, hablamos de paz"; "La muerte resuelve los problemas"; "La democracia a veces debe bañarse de sangre"... Luego cantó "Leaving Beirut", cuya letra rezó: "No en mi nombre, Tony. Terror es terror" (¿...Blair?).

La primera mitad cerró con una interpretación deslumbrante: entre balidos oscuros, "Sheep" del Animals (1977) sonó potente, indescriptible; rock denso como del futuro y más allá. Waters al bajo, por fin parece roquear cual si tuviera 20 años. De pronto, el tradicional cerdo inflable de este tema, salió flotando no solo con la frase que enardeció a la concurrencia, "Cerdo Bush, derriba el muro de la frontera", sino con otra también significativa: "Kafka rules, ok! Habeas corpus matters! (¡Kafka rige!; ¡el habeas corpus rifa!)". Por debajo, con una emulación de personaje azteca, decía en español: "libres al fin"; y en la colita retorcida: "Saquen a Bush". Al final, el cerdo fue soltado al cielo; llamaradas de fuego real; la catarsis es absoluta.

El segundo concierto

Sale su banda, y tras 15 minutos comienza un concierto distinto: El lado oscuro de la luna (1973), una de las obras cumbres del rock, sin pausas, de inicio a fin. Las conexiones neuronales se relajan, para adentrarse a ese lado anverso en que las dimensiones se dislocan y el alma flota ligera. Comunión masiva, casi tántrica. Waters feroz al bajo. La sucesión visual circula, en circular encuadre, entre relojes, pastillas de "soma", maquinarias y ruidos machacantes, con una perfección que espanta. Las partes de Gilmour en voz y lira son emuladas por los invitados. Un prisma gigante, al frente del tinglado brota y gira para blandir un arco iris y un haz de luz blanca. Cada verso, cada arreglo, plasmado en la mente colectiva, es ejecutado impecablemente. "Speak to Me...", "The Great Gig In the Sky"; "Money", "Us and Them", "Brain Damage" (con risas de Syd), "Eclipse". No hay palabras. Todo es como un sueño del que nadie quiere despertar.

Sale la banda y al volver, Roger parece llorar: "Esto es fantástico, es muy conmovedor para mí". No podía irse sin tocar "Another Brick In the Wall", con los niños de la Casa de las Mercedes en el escenario, quienes hicieron los coros de esta pieza maestra; portan camisetas que dicen en castellano: "el miedo construye paredes". Luego tocan "Vera" y "Comfortably Numb", también de The Wall. Dos horas y media han pasado. ¿La perfección existe? Casi. Habría sido preciso ver tocar juntos a Waters con Gilmour y compañía.

(Fotos: Fernando Aceves y Marco Peláez)


(gracias a Wikipedia)
George Roger Waters (nacido el 6 de septiembre de 1943 en Great Bookham, Reino Unido) es un músico y compositor británico de rock and roll conocido por ser bajo, vocalista y compositor del grupo Pink Floyd. En Pink Floyd, Waters ejercio junto con David Gilmour el control creativo de la banda y mientras este ultimo asumia mas la parte musical, Waters se concentro más en la composicion, aun así Waters nunca dejó de prestarle atención a su rol como bajista en donde desarrolló algunas de las más sólidas partes de bajo en temas como: "The Happiests Days Of Our Lives", "Money", "Echoes", "One Of These Days", etc.

En Pink Floyd

Después de que el fundador de Floyd, Syd Barrett, sufriera una grave enfermedad mental en los años 1960 (como consecuencia de las drogas), Waters tomó la dirección artística del grupo junto con David Gilmour, llevando a Pink Floyd a sus cimas musicales y produciendo una serie de discos que son considerados como de los más aclamados y vendidos de todos los tiempos.

Las relaciones de Waters con Gilmour se enturbiaron a finales de los años 1970, conforme el primero ejercía mayor control creativo sobre los trabajos del grupo. En 1979 se publicó la opera rock The Wall, prácticamente obra de Waters, y en el 1983 se publicó The Final Cut en el que Roger Waters figuraba como autor y Pink Floyd como la banda que tocaba la música, sin la presencia del tecladista Richard Wright.

Waters dejó el grupo en 1985 y tuvo disputas legales con los restantes miembros de la banda para evitar que estos utilizaran el nombre de Pink Floyd, ya que solo se mantenía uno de los fundadores del grupo (Nick Mason) y la mayoría de las composiciones eran obra del propio Waters. No obstante, Gilmour consiguió los derechos sobre la marca Pink Floyd y la mayoría de la obra, mientras que Waters consiguió los derechos sobre The Wall y otras de sus composiciones.

Después de Pink Floyd

A partir de ahí, Roger Waters continuó su carrera en solitario. En 1984 retoma el proyecto The Pros and Cons of Hitchhiking, el cual había sido descartado en 1979 por la banda al tener que elegir entre este y The Wall. Durante el desarrollo de la gira del proyecto The Pros and Cons of Hitchhiking llevado a cabo por Waters, este coincidió con la gira de David Gilmour y su segundo disco como solista.

Más tarde produciría la banda sonora de una película When the Wind Blows, dándole mayor entusiasmo por la lucha contra la guerra fría y las pruebas nucleares produciendo su disco Radio K.A.O.S. en 1987.

Después de la caída del Muro de Berlín en 1989, Waters organizó un gigantesco concierto, The Wall Live in Berlin, el 21 de julio de 1990 para conmemorar el fin de la división de las dos Alemanias y que tuvo lugar en Potsdamer Platz, una plaza simbólica que estuvo en la "tierra de nadie" del Muro de Berlín. En el concierto participaron varios grandes músicos y grupos y en su momento fue el mayor concierto nunca celebrado.

A finales de los años 1990 Waters retomó las giras con conciertos en los que buscó audiencias menores, hastiado en parte por la alienación del público con las estrellas del rock que había vivido con Pink Floyd. En estos conciertos mezclaba canciones muy conocidas de su época anterior con nuevos trabajos de sus discos en solitario.

Después de Amused to Death en 1992, Waters dedicó la mayor parte de los años 1990 a componer una ópera titulada Ça Ira, publicada en septiembre de 2005.

En 2002 Waters celebró un concierto organizado para apoyar la caza del zorro en el Reino Unido, en contra de una ley de prohibición de la cacería de estos animales. Al aprobar el parlamento Británico esta ley que Waters considera "en contra de las costumbres británicas", decidió autoexiliarse de Inglaterra y actualmente vive en Nueva York.

Waters expresaba recurrentemente su rechazo a las guerras pasadas y presentes, como queda patente en The Wall y The Final Cut, entrando también en la denuncia de la guerra nuclear en sus trabajos en solitario, como en Radio K.A.O.S. y Amused to Death. Mucho tendría que ver que su padre, Eric Fletcher Waters, soldado de los Reales Fusileros, muriera en la campaña de Anzio durante la Segunda Guerra Mundial, en una batalla en la que Waters acusa a los mandos británicos de haber sacrificado a muchos soldados, como bien describe en el tema "When The Tigers Broke Free" de la película Pink Floyd: The Wall que no apareció en el álbum.

Live 8

El 2 de julio de 2005, Después de más de 20 años de separación Roger Waters terminó con su mala relación con David Gilmour y el resto de los integrantes de Pink Floyd, reuniéndose para tocar en el Hyde Park de Londres en el Live 8 Festival promovido por Bob Geldof, activista y actor de la película The Wall. Waters junto con los Pink Floyd hacen una aparición histórica interpretando parte del álbum Dark Side of the Moon (Breathe, Money, Breathe (Reprise)) seguido del tema "Wish You Were Here" y de "Comfortably Numb" del disco The Wall. David Gilmour, Rick Wright y Nick Mason y el emblemático Waters conformaron nuevamente por unos breves instantes la formación de una de las bandas más importantes e influyentes de la historia del rock.

En la actualidad

A partir de esta presentación en vivo surgieron rumores de una nueva gira mundial de Pink Floyd con Waters. Sin embargo, tanto David Gilmour como Waters desmintieron tales rumores. El último trabajo de Roger Waters, Ça Ira, salió a la venta el 27 de septiembre de 2005 (Inglaterra). En Junio de 2006, comenzó una nueva gira europea y norteamericana. La segunda parte de la gira, que se espera comience el 2007 incluirá a Sudamérica en marzo del mismo año.

Discografía en solitario
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Music from "The Body" (28 de Noviembre de 1970) (Banda sonora de la serie de televisión "The Body" junto a Ron Geesin)
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The Pros and Cons of Hitchhiking (8 de Mayo de 1984)
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When the Wind Blows (30 de Octubre de 1986) (Banda sonora)
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Radio K.A.O.S. (15 de Junio de 1987)
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The Wall Live in Berlin (17 de Septiembre de 1990) (disco y video en directo)
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Amused to Death (1 de Septiembre de 1992)
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In the Flesh Live (5 de Diciembre de 2000) (disco y video en directo)
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Flickering Flame: The Solo Years Vol. 1 (6 de Mayo de 2002)
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To Kild the Child / Leaving Beirut (3 de Enero de 2005) - Single Edición Japonesa.
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Ça Ira (27 de Septiembre de 2005)

Participaciones en bandas sonoras y discos de otros artistas
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The Dybbuk of the Holy Apple Field (1998) (Banda sonora de la película israelí homónima, Roger Waters interpreta un cover del tema de Bob Dylan "Knockin' On Heaven's Door).
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The Legend of 1900 (1999) (Banda sonora de Ennio Morricone, Roger Waters es el autor del último tema del disco "Lost Boys Calling" con la participación en guitarra de Eddie Van Halen).
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Vagabond Ways (2000) (Disco de Marianne Faithfull, Roger Waters participa como bajista y compositor del tema "Incarceration Of a Flower Child).

martes, 6 de marzo de 2007

Gilmour's Day

Luces publicó el pasado domingo el siguiente artículo. Lo copio aquí porque la ocasión es propicia (gracias Bos por el dato!)




Calle rock: Una pausa con Gilmour
Este martes, el ex guitarrista de Pink Floyd cumple 61 años.

Por Rafo Valdizán

En estos días se habla mucho de Pink Floyd -y en particular de Roger Waters-, y no podría ser de otra manera, a puertas de la presentación en Lima del bajista, vocalista, capo y cerebro de una banda que encontró su lugar en la vanguardia como cuarteto iconoclasta al que jamás le vinieron bien los caminos simples ni la predictibilidad de una música concebida como un mecanismo inmediato. Si Pink Floyd ponía manos a la obra, era para extraer de su laboratorio un monstruo de varias cabezas, alguna producción que daría que hablar por tratarse de un desafío al orden establecido, casi siempre con excelentes resultados, aun si hablamos de discos considerados menores en sus lujosos anaqueles, como el "Obscured by Clouds" (1972), "More" (1969) o algunas de las placas alumbradas luego de la salida de Waters, como la infravalorada "The Division Bell" (1994).

Le debemos una pausa a David Gilmour, guitarrista de la banda, que este martes (6 de marzo) cumple 61 años. Hablamos de un músico fundamental en el sonido de Pink Floyd, tal vez lejos de los créditos locos que ganaron primero Syd Barrett y luego Roger Waters -puntas de lanza creativos en las distintas eras de la banda-, pero capital en la fase interpretativa, en virtud de su capacidad intuitiva a la hora de pulsar su guitarra o al momento de colocar su timbre oscuro y fruncido en muchas de las piezas de Floyd. David Gimour, nacido en Cambridge, tuvo momentos verdaderamente memorables como integrante de Pink Floyd. Muchos recuerdan el solo de guitarra que coronó el magnífico "Confortably Numb", una de las mejores canciones del álbum "The Wall" (1979). Otros identifican mejor al guitarrista cuando empuña la acústica y le imprime una voz íntima y cálida a "Wish you Were Here".

Uno de sus momentos de epifanía, a juicio personal, aparece en la extensa introducción de "Shine on you Crazy Diamond", en la que Gilmour demuestra su extraordinaria sensibilidad sobre las densas capas de teclados que se anteponen al discurrir de la canción como un prolegómeno de tensión in crescendo previo al develamiento de una obra maestra que efectivamente es. El guitarrista puntea con el corazón, hace sufrir a su Fender Stratocaster, le arranca lágrimas con absoluta simpleza y sin necesidad de apelar al efectismo de artificios obsesivos muy extendidos entre los guitarristas virtuosos (Gilmour no lo es y no le importa serlo, y para nosotros es mejor que así sea).

Como solista, el músico británico lanzó placas como la notable "David Gilmour" (1978), "About Face" (1984) y la más reciente, salida a las calles el 6 de marzo del 2006: "On an Island".


Esperemos a Waters, pero el martes pensemos en Gilmour.


lunes, 5 de marzo de 2007

We hope that you choke

(pequeño comentario de nuestro amigo el Bos)
Exit music (for a film) es la cuarta pista de Ok Computer, el tercer album de la banda de rock británica Radiohead. La canción empieza con unos acordes melancólicos, y pronto se escucha la desgarradora voz de Thom Yorke. Sin embargo, pienso que debe prestarse atención a un detalle en particular. En el minuto 2.20 empieza un murmullo detrás de la melodía. Es un grupo de personas que ríe. Esta alegría contrasta notablemente con la canción, y sirve para intensificar el dolor del intérprete. ¿Quién no ha estado en una fiesta, sentado en un apartado rincón, y al saborear un poco de vino, no ha pensado: we hope that you choke?


El Quinteto en concierto (martes 06/03)


miércoles, 28 de febrero de 2007

Salvar el mundo

El prestigioso biólogo norteamericano Edward O. Wilson recibirá el próximo 8 de marzo el premio TED 2007 por su libro La creación, del que brindamos aquí un anticipo. La distinción honra a quienes luchan para preservar la vida en el planeta. Wilson, también ganador del Pulitzer, fue quien acuñó la expresión "biodiversidad".


Carta a un Pastor: saludo inicial
(por Edward O. Wilson)

Estimado Pastor:

Aunque no nos hemos encontrado personalmente, tengo la impresión de conocerlo bastante y me siento autorizado para dirigirme a usted como amigo. En primer lugar, tuvimos la misma formación religiosa, pues me crié en Alabama, en el seno de una familia baptista, congregación cristiana fundamentalista de los Estados Unidos. Respondí al llamado evangélico y fui sumergido literalmente en las aguas. Si bien no comparto ya las creencias cristianas sobre la intervención divina, estoy seguro de que, si nos encontráramos y habláramos sobre nuestras más íntimas concepciones, lo haríamos en un clima de respeto y buena voluntad porque nos unen muchos preceptos de conducta moral. En la medida en que estas cosas puedan todavía influir sobre la cortesía y la gentileza, quizá también tenga importancia el hecho de que los dos nos dediquemos a tareas intelectuales con un espíritu humanitario.

Le escribo para pedirle ayuda y consejo. Desde luego, no hay manera de eludir las diferencias que separan nuestras respectivas cosmovisiones. Usted acepta el carácter trascendental de las Sagradas Escrituras judeocristianas y cree en la inmortalidad del alma. Para usted este planeta es una suerte de estación hacia una segunda vida eterna pues la salvación está garantizada para los redimidos en Cristo.

Yo, en cambio, soy un humanista laico. Creo que la existencia es lo que hacemos de ella en cuanto individuos; que no hay garantía alguna de vida después de la muerte y que el cielo y el infierno los construimos nosotros, en este planeta. No hay para nosotros otra morada. Pienso que la humanidad surgió en la Tierra por la evolución de formas inferiores de vida a lo largo de millones de años; para decirlo sin pelos en la lengua: que nuestros antepasados fueron animales similares a los grandes simios. En mi opinión, además, la especie humana está adaptada física y mentalmente a la vida en la Tierra y no en cualquier otro lugar. No obstante, compartimos un código de conducta ético fundamentado en la razón, la ley, el honor y su sentido innato de la dignidad que algunos atribuyen a la voluntad de Dios.

Usted hablará de la gloria de una divinidad invisible; yo, del esplendor del universo que por fin se nos manifiesta. Usted dirá que Dios se encarnó para salvar a la humanidad; yo diré que Prometeo robó el fuego sagrado para liberar a los hombres. Puede ser que usted haya alcanzado ya la verdad última; yo la busco aún. Es posible que yo esté equivocado o que usted esté en el error. También es posible que los dos veamos sólo parte de la verdad.

¿Acaso estas discrepancias en nuestra cosmovisión nos separan en todo? No lo creo. Tanto usted como yo, como todos los seres humanos, bregamos por alcanzar las mismas metas de seguridad, libertad de elección y dignidad; en suma, por una causa que a nuestro parecer nos excede. Si está de acuerdo, podemos intentar encontrarnos de este lado de la metafísica para encarar el mundo real que compartimos. Lo digo de esta manera porque está en sus manos resolver un enorme problema que me preocupa por demás y que espero que a usted también lo preocupe: le propongo que dejemos de lado nuestras diferencias para salvar la Creación. La defensa de la naturaleza es un valor universal que no proviene de ningún dogma religioso ni ideológico, y que no implica tampoco respaldarlo. Por el contrario, está al servicio de toda la humanidad sin discriminación alguna.

Reverendo: necesitamos su colaboración. La Creación -la naturaleza viviente- está en riesgo. Los hombres de ciencia estiman que si la transformación del hábitat natural y otras actividades humanas destructivas continúan con el ritmo actual, la mitad de las especies animales y vegetales de la Tierra se habrán extinguido o estarán en peligro de extinción al terminar este siglo. Tan sólo las alteraciones del clima harán que el 25% de las especies existentes alcancen esa peligrosa situación en los próximos cincuenta años. Según las estimaciones más conservadoras, la tasa de extinción actual es cien veces mayor que la existente antes de que los seres humanos aparecieran sobre la Tierra, y se prevé que se multiplicará por mil por lo menos en los próximos decenios. Si no conseguimos disminuirla, el costo para la humanidad en riquezas, seguridad ambiental y calidad de vida será catastrófico. Estoy seguro de que ambos opinamos que, por humilde e insignificante que sea, cada especie es una obra maestra de la biología que vale la pena conservar. Cada una de ellas posee una combinación única de rasgos genéticos adaptados con bastante eficacia a un ámbito determinado. Aunque sólo sea por prudencia, debemos actuar rápidamente para evitar la extinción de especies naturales y el consiguiente empobrecimiento de los ecosistemas terrestres, es decir, de la Creación.

Llegado a este punto de la lectura, bien se puede preguntar usted: ¿por qué soy yo tan importante en esta cruzada? Simplemente porque la ciencia y la religión son las fuerzas más poderosas en el mundo de hoy.

Uniéndolas en pro de la conservación biológica, pronto podríamos resolver el problema que se nos plantea. Si hay un precepto moral que gentes de todas las creencias comparten, es que nos debemos a nosotros mismos y a las generaciones futuras un medio ambiente bello, rico y sano. Me sorprende que tantos líderes religiosos -que representan a la gran mayoría de la humanidad en la esfera espiritual- no hayan incluido decididamente la protección de la Creación como parte sustancial de su magisterio. ¿Creen acaso que la ética sólo incumbe al ser humano y que la preparación para la vida ultraterrena es lo único que importa? Aun más desconcertante es la convicción, tan común entre los cristianos, de que se avecina el Segundo Advenimiento y que la situación del planeta, por ende, no tiene demasiada importancia. En todo el mundo hay millones de personas (entre ellos, 60% de estadounidenses según una encuesta reciente) que creen al pie de la letra en las profecías del Libro del Apocalipsis. Muchos de ellos creen que en el lapso de su breve vida llegará el Fin de los Tiempos; Jesús volverá a la Tierra y los redimidos por la fe cristiana ascenderán en cuerpo y alma al cielo, mientras que los otros soportarán tiempos muy difíciles y sufrirán la condenación eterna si mueren sin redención. Como los malditos de las generaciones anteriores, esos condenados morarán en el infierno durante sextillones de años, tiempo suficiente para que el universo se expanda y alcance su muerte entrópica, y también suficiente para que innumerables universos similares nazcan, se expandan y mueran también. Aun así, esa cifra aterradora de tiempo sólo será el comienzo de los tormentos para las almas condenadas al infierno: todo ello por un error de elección religiosa cometido en el lapso infinitesimal que constituyó su vida sobre la Tierra. Para los que creen en esta forma extremista de cristianismo, el destino de diez millones de formas vivientes distintas carece de importancia. Abrigo la esperanza de que concuerde conmigo en que esta doctrina y otras similares no son un mensaje de esperanza y compasión sino de desesperación y crueldad. No nacieron del seno del cristianismo. Cualquiera sea su respuesta a mi ruego, permítame proponer una ética alternativa que, según espero, juzgará aceptable al menos en parte. Nuestro cometido más importante en el siglo XXI consiste en conseguir que todos los seres humanos alcancen un nivel de vida digno protegiendo al resto de las formas vivientes en la medida de lo posible. Hoy en día, la ciencia aporta algunos argumentos a la ética: cuanto más sabemos de la biosfera, tanto más compleja y hermosa nos parece. En este sentido, el conocimiento es como una fuente mágica que se jamás se agota. La Tierra, en especial la frágil película de vida que la cubre, es nuestro hogar, nuestra fuente, origen último de nuestro sustento físico y espiritual.

Sé perfectamente que en la mente de muchos la ciencia y el ambientalismo están vinculados con la evolución, con Darwin y el laicismo. Permítame postergar por ahora las aclaraciones sobre temas tan enmarañados (a los que volveré más tarde) y hacer hincapié en una sola cosa: la protección de la belleza terrestre y de su prodigiosa diversidad de formas vivas debería ser la meta de todos, cualesquiera sean nuestras diferencias en cuestiones metafísicas.

Para exponer mi punto de vista al mejor estilo evangélico, voy a contarle la historia de un joven recién formado como pastor, tan inflexible en su fe cristiana que pretendía resolver toda cuestión moral con la lectura de la Biblia. Cuando visitó esa especie de catedral que es la selva aluvial brasileña, vio en ella la mano de Dios y anotó en su diario lo siguiente: "No es posible dar una idea cabal de los sublimes sentimientos de asombro, admiración y devoción que inundan y elevan el espíritu ante este prodigio". Eso escribió Charles Darwin en 1832, cuando apenas comenzaba el viaje del Beagle, mucho antes de pensar siquiera en la evolución.

EL AÑO DEL CHANCHO

El pasado 18 de febrero se inició un nuevo año para los chinos, y vale la pena colocar aquí algunas notas al respecto. El año que comienza es el año del chancho; su elemento, el fuego. El calendario chino consta de 12 ciclos anuales y cada uno de ellos es significado con un animal (rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y chancho). Además de ello, el zodiaco chino se engarza con cinco elementos (agua, madera, fuego, metal y tierra), que fueron asignados a cada uno de los cinco planetas principales que los chinos de la antigüedad conocieron (Mercurio, Júpiter, Marte, Venus y Saturno, respectivamente). Además de ello, ambos sistemas se engarzan asimismo con el ciclo binario principal: el Yin y el Yang.
"Existe un ciclo binario Yin Yang, que junto al ciclo de los 5 elementos forma un ciclo de 10. Los años pares son yang, y los impares son yin. Cuando se divide el ciclo del zodiaco de los 12 animales en dos, cada zodiaco puede ocurrir solamente en yin o yang: el dragón es siempre yang, la serpiente es siempre yin, etc. Esta combinación crea un ciclo de 60 años, comenzando desde Agua Rata y terminando con Agua Cerdo. El ciclo actual comenzó en el año 1984." (tomado de Wikipedia: Astrología China, CICLOS; para los que quieran enterarse un poco más del zodiaco chino, así como conocer su animal y su elemento, les recomiendo revisar igualmente toda esta página).
Resulta entonces que para los nacidos entre el 22 de enero de 1947 y el 9 de febrero de 1948, es decir, para los que cumplen en este año 60 años, este es un año sumamente especial pues vuelve a repetirse por única vez en su vida la misma situación astrológica que los vio nacer. De la misma manera, es un año sumamente especial para los nacidos entre el 18 de febrero y el 8 de febrero del año que viene, pues estos niños caerán bajo el signo chancho de fuego.

EL CHANCHO DE FUEGO: la combinación ganadora

China se prepara para un "baby boom" en el Año del Cerdo (por Sandra Theumann)
Pekín, 13 feb (EFE).- Las supersticiones del horóscopo chino, que reza que aquellos que nazcan bajo el signo del cerdo serán personas afortunadas y ricas, preocupan a las autoridades del gigante asiático, que vaticinan un "baby boom" en 2007.

(Globos para celebrar la llegada del nuevo año; foto de Claro Cortes, Reuters)

Con la llegada del Año del Cerdo el 18 de febrero, miles de jóvenes parejas se plantean tener un hijo en los próximos doce meses, para asegurarse de que la oportunidad de traer al mundo un retoño afortunado no quede desaprovechada. Este año es importante, además, por la combinación del cerdo con el elemento fuego -uno de los más poderosos entre el agua, la tierra, el metal y la madera-, por lo que hasta aquellos que no pensaban tener un hijo en 2007 se están dando prisa para no perderse la combinación ganadora.
Sin embargo, las autoridades han empezado a mostrar su preocupación por lo que pueda pasar en el futuro, cuando todos esos niños estén en edad de ir al colegio, busquen trabajo o incluso para sus vidas como jubilados. Algo parecido ocurrió en vísperas del año 2000, aplaudido en China como el primer año del siglo XXI y el Año del Dragón -el más propicio del calendario tradicional-, y hoy en día muchos niños tienen problemas para matricularse en las escuelas por falta de plazas.
Tradición, superstición o simplemente "por si acaso", sea cual fuere el motivo del embarazo, estas mujeres están llenando los hospitales de las principales ciudades del país y esperan durante horas en fila para ser atendidas por los médicos. Los efectos de las supersticiones también se están notando en los colegios, ya que muchas jóvenes profesoras se ausentan durante días por motivos de salud, debido a los frecuentes molestias causadas por el embarazo.
El Buró de Sanidad de Pekín prevé el nacimiento de 150.000 niños en la capital china este año, aumento significativo comparado con los 129.000 en 2006, por lo que instó a las futuras mamás a evitar los principales centros de salud de la ciudad para no tener problemas en la atención médica, según el rotativo China Daily.
Wang Yun, profesora de chino de 23 años nacida bajo el signo del cerdo, explicó a EFE que muchas de sus amigas recientemente casadas creen en las tradiciones del horóscopo y se preparan a ser madres antes del final del año lunar del cerdo (el 6 de febrero de 2008). Ella, sin embargo, al no estar casada ni plantearse tener hijos, llevará un fino cinturón rojo -el color de la suerte- con diferentes figuras de cerdos atado a su cintura las veinticuatro horas del día durante los próximos doce meses. Wang reconoció que llevar la cinta roja, tradición que se sigue en el año del animal bajo el cual se nació, "a veces es incómodo para dormir por la noche", pero aseguró que "te protege contra la envidia y el mal de ojo".
Según contó a EFE Chen Yuan, una estudiante de postgrado en Pekín nacida en 1984 -Año de la Rata-, la última vez que fue su año no se puso el cinturón, "pero ahora se ve a la gente usándolo mucho más, en los gimnasios, en la vida diaria", y "puede ser" que cuando le toque otra vez (el ciclo es cada doce años), en 2008, se lo ponga.
Respecto al "baby boom", Chen afirmó que una amiga suya "que no quería tener hijos aún" se ha quedado embarazada este año y, solo por ser el Año del Cerdo, ha decidido no abortar y aprovechar la oportunidad. Chen explicó que hay animales que le gustan más, como la rata, el perro, o el tigre, por lo que no le importaría tener un hijo si coincidiera en dichos años, "pero tampoco lo planearía explícitamente".
Las autoridades chinas han reiterado que mantendrán la política del hijo único para controlar el incremento de la población en el que es el país más poblado del mundo, con más de 1.300 millones de habitantes. Sin embargo, en las ciudades más ricas, las jóvenes parejas ya no están preocupadas con esas restricciones: han ahorrado los suficiente para pagar las multas por el segundo hijo.
Sea el primer heredero o el segundo, una cosa está clara: las mujeres que aún no estén embarazadas y quieran aprovechar esta temporada para traer al mundo un retoño afortunado, deben ponerse manos a la obra cuanto antes.



CODA





















Así se celebra el año nuevo chino en China!

(Adornos en Guangdong, al sureste de China; foto de Claro Cortes, Reuters)


Así se celebró el año nuevo chino en Capón, Lima-Perú!

(foto: Mariana Hare)

sábado, 24 de febrero de 2007

Musicalizando

The Soundtrack of Your Life

Es una tarde soleada de sábado y me provoca escuchar el primer disco de Camera Obscura, Biggest Bluest Hi-Fi. Es un lindo disco; hay algo en la voz de Tracyanne Campbell que simplemente es ideal para una tarde como la de hoy: vengo de ayudar en una mudanza y he decidido tomarme la tarde para mí. No hay nadie en mi casa así que el espacio es mío. El disco corre mientras corren las nubes y a mí se me ocurren miles de cosas... hacer esto (escribirle a algún amigo a la distancia, reordenar mis libros de acuerdo a las necesidades actuales, echarme en el piso, descansar y cantar), hacer lo otro (acariciar a mi gata -la Maga- que ahora me acompaña, ordenar algunos papeles y apuntes que he ido acumulando, pensar en colgar o no colgar un cuadro en la pared), muchos proyectos. Soy una fanática del orden. Digo fanática y no maniática porque no lo hago obsesivamente sino con cariño. Ordenar para mí es como conocer, revisar, volver a conocer, recordar, volverse a ubicar.

Esta semana me he encargado de reordenar mis discos. A mis discos les tengo especial cariño. Son el soundtrack de mi vida. El orden en que los tenía anteriormente era cronológico (el orden cronológico, como el alfabético, son para mí los órdenes más neutros o esquemáticos). Ahora los he reubicado por géneros. Pero siempre es una labor más difícil de lo que parece (más paja de lo que parece!) reagruparlos por géneros, porque hay ciertos grupos que ciertamente no calzan con los géneros y porque los géneros pueden convertirse en cajones estrechos. He tratado de no caer en esas cosas, de modo que he buscado simplemente agruparlos bajo categorías amplias en las cuales quepan diversos tipos. Nada de estrechez, por favor, nada de estrechez. Categorías amplias y móviles donde calcen distintos y diversos géneros y grupos, según yo entienda que tienen aspectos en común. Categorías que me sirvan a mí a ubicar mi música (y a ubicarme a mí dentro de ella). El criterio siempre es personal; las relaciones que se establecen entre los discos (por qué coloco a este grupo al lado de este otro), siempre vienen de uno (“relaciones internas entre los objetos”, las llamaría Wittgenstein). He intentado concentrarme en eso. Y he observado lo siguiente.

1. Hay una gran categoría que la he llamada “clásicos” que es relativamente sencilla de clasificar. Dentro de los clásicos tenemos una rama más folky encabezada por Bob Dylan, Johnny Cash y descendencia; una rama más rockanrollera encabezada por los Beatles y los Rolling Stones; una rama progre (es claro quienes entran aquí); una rama “art rock” donde coloco a David Bowie, Brian Eno y otros camaleónicos de la música; una rama más punky donde se ubican Patti Smith, The Clash, etc.; una rama más pop donde entran, por ejemplo, Abba.
2. Luego vendría, coherentemente, la onda ochentera. Y aquí fue donde empecé a notar las sutilezas (y profundidad) de este asunto, porque me fui imposible separar los discos que componen el bloque ochentero: un bloque que va desde Erasure hasta The Psychedelic Furs, desde Cindy Lauper hasta Clan of Xymox; desde OMD hasta Cocteau Twins; desde Culture Club hasta Siouxsie and the Banshees, pasando por los Smiths, Duran Duran, Echo and the Bunnymen, The Jesus and Mary Chain, Indochina, A-Ha, Depeche Mode, etc. etc. Es decir, desde los sonidos sintéticos hasta la maquinaria más industrial. Desde el Atari hasta las fábricas. No, imposible para mí dividir los ochentas. Siguen siendo en mi constelación personal un bloque variado y polimorfo, pero un bloque al fin y al cabo. Simplemente los puse todos juntos bajo un rubro “80s”.
3. Me topé luego con la era de los noventas y el panorama volvió a cambiar drásticamente, porque así como los ochentas remiten para mí a un bloque, con los noventas se me empezaron a aparecer un sin fin de subgéneros. La cosa empezó a disgregarse radicalmente; y sin embargo, el método que había utilizado para los “clásicos” tampoco funcionaba del todo bien. Me di cuenta pues que la constelación “alterativa” noventera requería de su propia clasificación. Salí del paso de la siguiente manera: a) alternativo – grounge (Pearl Jam, Soundgarden, etc.); b) alternativo – hard rock/post punk (Sonic Youth, Pixies –ven? ustedes creen que los de Sonic Youth y los de Pixies hubieran alguna vez en su vida pensado que entrarían en un mismo género?, y sin embargo para mí son indesligables–, Mr. Bungle, etc.); c) alternativo – post grounge (Better than Ezra, Blind Melon, Collective Soul, etc.); d) alternativo – pop rock (Fountains of Wayne, Spacehog, Weezer, etc.); e) alternativo – brit pop/rock (Blur, James, Pulp, Suede, Stereophonics, etc.); f) alternativo – folk/rock (10000 Maniacs, Chris Isaac, R.E.M., Nick Cave, Mazy Star, The Go-Betweens, etc.); g) alternativo – experimental (la categoría más extraña de toda mi lista) (Björk, Morrissey, Cranes, Galaxie 500, My Bloody Valentine, PJ Harvey, Tori Amos, The Smashing Pumpkins, Placebo, etc. –podrán imaginarse, realmente una conjunción de muchas cosas, pero cosas que para mí van –por algún motivo– unidas).
4. Finalmente, un rubro más con las cosas de ahora (esta categoría recién se está forjando) y uno más de electrónicos.
5. Por otro lado, sigo manteniendo las cosas en español agrupadas juntas (aunque ahí también habría que hacer sus divisiones).
6. Soundtracks tienen su propio espacio. Compilados y recopilaciones (hechos en casa y comerciales) también.

Bueno, este es mi orden. El orden que me salió natural. Y lo más paja de todo esto, aparte por supuesto de irlos escuchando y volviéndolos a descubrir, ha sido darme cuenta, yo mismo, del orden interno (o relaciones internas) que yo les encuentro.
Moraleja: mientras uno mismo encuentre sus propios discos, cualquier orden está bien.

miércoles, 21 de febrero de 2007

The Jayhawks



Hace algún tiempo que quiero hablarles de este grupo. La primera canción que escuché de los Jayhawks, “Stumbling through the dark”, me hizo pensar en lo siguiente: lo viejo puede ser realmente bueno. Ahora he de explicar esta afirmación: “Stumbling through the dark” es una canción cuyo principal atractivo es simplemente ser una muestra extraordinaria y contundente del más puro (y tierno) folk-rock (no del de ahora, sino del viejo, del de siempre: el clásico). No es que los Jayhawks sean viejos. No no no; se trata de una banda que tiene su tiempo ya andando (desde 1985, aunque desde 2003 no se han vuelto a pronunciar) pero cuya producción se ubica entre los 90s y principios del 2000. La canción en cuestión es del 2003, pero bien podría ser de los años 60s. Es hermosa. Original. Sincera y tierna. Posee la cualidad de poder conmover a cualquiera. Y sin embargo, ningún artificio que pueda llamarse “novedoso” la compone. Hay que ser realmente maestros para lograr tanto con tan poco.

El disco que se inicia con esta canción se llama “Rainy Day Music”. Es el séptimo y último disco que hasta el momento ofrece este grupo. El disco confirma la primera impresión que “Stumbling through the dark” te deja en los oídos: el más puro y simple folk-rock de raíces countries (o country-alternativa, como le llaman ahora) se desarrolla, cual clase maestra tanto para aprendices como para expertos, a lo largo de sus 14 temas, explorando todas las posibilidades del género. Tenemos simples y melodiosas canciones, “baladas” (si les quiere llamar así) como “Stumbling through the dark” o “All the right reasons”; canciones más inclinadas hacia el country, como “Save it for the rainy day” o “Angelyne”; muestras del más enérgico rock and roll, bailable por supuesto, como “Come to the river”; canciones fuertes y fugaces, vibrantes como corrientes de viento (de un día lluvioso, por supuesto) como “Tailspin” o “Eyes of Sarahjane”; momentos de lenta tensión como “You look so young”; momentos de inigualable profundidad como “Tampa to Tulsa” o “Will I see you in heaven”.

Todas las posibilidades del género. Todo con los únicos (imprescindibles y clásicos) recursos: guitarras, bajos, batería y algo de harmónica, una genial habilidad para decir lo que se tiene que se decir y una especial sensibilidad para elaborar desde sus raíces el género mismo desde el cual nació el rock (con todas sus variantes) que llega hasta nuestros días. El disco es del 2003, pero bien podría ser de los 60s o pertenecer al futuro. No creo que este disco pueda pasar desapercibido a personas sensibles, ahora, ayer ni nunca. Para mí, quedará definitivamente en la lista de imprescindibles.

The Jayhawks - Stumbling Through The Dark

miércoles, 7 de febrero de 2007

Arcade Fire

The Arcade Fire es un grupo canadiense formado por el matrimonio entre Win Butler y Régine Chassagne, principales compositores y cabezas visibles de este particular colectivo musical, (que se completa con Richard Parry, Tim Kingsbury, William Butler, Sarah Neufeld, Jeremy Gara), un par de fans de la música que un buen día cruzaron sus vidas en Montreal.
The Arcade Fire es un grupo que se asemeja a las guitarras de Joy Division, la emotivita instrumental de Flaming Lips, el tono de voz de David Byrne, el dramatismo y la épica de los primeros Echo & The Bunnymen, lo mejor de Pixies y Talking Heads pero con un aire contemporáneo. Y sobre todo, me permitiría decir que la sombra del "Scary Monster" de David Bowie preside el grupo.
Gracias a su disco debut, Funeral (2004) han logrado convertirse en el grupo favorito de muchos. Es un trabajo melodramático que influenciado por diversos fallecimientos de familiares de la banda -de ahí su nombre- contiene aunque suene a tópico algunas de las piezas más inspiradas de los últimos años. Los canadienses son un soplo de aire fresco que cautiva gracias a unas composiciones que pasan de la conexión Flaming Lips de Neighborhood # 1 (Tunnels) o Wake Up al dramatismo desgarrador de Crown of Love (mi amor crece como un cáncer). De lo inmediato Neighborhood # 2 (Laika) a la emoción que destilan piezas como Neighborhood # 3 (Power Out) o la balada franco-inglesa Une Année Sans Lumière. Se muestran claustrofóbicos Haiti y al momento nos hipnotizan con los ecos orquestales de la increíble In The Backseat, propia de los mejores Sugarcubes.
En una entrevista para Mondosonoro, Win Butler dijo: “Me gusta cosas como ´Brazil´ de Terry Gilliam, obras que tienen las mismas dosis de ironía y drama. Es una película que transmite una idea muy oscura y a la vez tiene toques de slapstick. La mayoría de mis artistas preferidos siguen esas coordenadas, y nosotros lo intentamos, más en directo que en el disco. Hablar de cosas tristes y oscuras de una manera alegre. Es como Woody Allen, que se ríe de todo por muy triste que sea”. Creo que esto demuestra un poco el espíritu del grupo.
No han recibido mucha atención publicitaria, pero sí muchas recomendaciones. David Bowie afirmó que cuando se compró el disco y lo escuchó tuvo que volver a la tienda para comprar 10 cd’s más para regalar a todos sus amigos de lo emocionado que estaba. Franz Ferdinand los escucha y Bono se ha declarado devoto de los canadienses y los tuvo como teloneros en muchos conciertos de su gira “Vértigo 2005”.
El segundo álbum Neon Bible saldrá a la venta el 5 de marzo 2007. Hace tan sólo unos pocos días anunciaron el nombre de su primer single, Black Mirror, que ya se puede escuchar en versión streaming en su página web http://www.arcadefire.com/flash.html (hay que elegir el menu de Win y pulsar sobre el huevo que cae; la canción se cargará después de hacerlo) y que se puede descargar en los foros oficiales de la banda.
Y finalmente, han dado a conocer el listado de su nuevo disco, que es el siguiente:
01. Black Mirror
02. Keep The Car Running
03. Neon Bible
04. Intervention
05. Black Wave Bad Vibrations
06. Ocean of Noise
07. The Well & The Lighthouse
08. Antichrist Television Blues
09. Windowsill
10. No Cars Go
11. My Body is a Cage