Esas curiosidades de la vida, me he encontrado por pura casualidad con este video. Mi mamá se va a morir de la vergüenza si se entera que lo publiqué... pero, ¡no importa!
jueves, 22 de marzo de 2007
lunes, 19 de marzo de 2007
Convocatoria: SONOTECA
domingo, 18 de marzo de 2007
Conversatorio (22/03)
ARTE FOTOGRAFICO DE LA COLECCIÓN DEL DEUTSCHE BANK
CONVERSATORIO
Moderador: Miguel López
Panel:
- Juan Enrique Bedoya
- Juan Pablo Murrugarra
- Jorge Villacorta
Fecha: Jueves 22 de marzo del 2007
Hora: 7.30 pm.
Lugar: Auditorio del MALI
Ingreso Libre
viernes, 16 de marzo de 2007
jueves, 15 de marzo de 2007
martes, 13 de marzo de 2007
LOS CHANCHOS SÍ VUELAN
Si estás en Lima y no fuiste ayer al concierto de Roger Waters, debes lamentarte. Seriamente, debes lamentarte. Te has perdido de algo realmente extraordinario y sin parangón alguno (si vives en el extranjero, estate atento a la presentación de este maestro en tu ciudad). Será muy difícil igualar lo que sucedió anoche en la explanada del Monumental. Será muy difícil también recuperarse. Desde la primera canción, In the Flesh, en la carne, me quedé con la piel erizada. Y no faltaron sus buenas lágrimas de emoción entre el público concurrente. Una noche extraordinaria.
Roger Waters logró lo imposible: los chanchos sí vuelan, señores, y ayer uno voló y se perdió, cada vez más alto, en el cielo limeño. Ha de esperarse que en algún lugar de la estratósfera se encuentre con sus demás colegas de las demás ciudades por donde ha pasado Roger Waters liberando cerdos.
Un evento sin precedentes. Deberíamos construirle un monumento a Roger Waters, no solo por lo excepcionalmente genial de su presentación, sino por haber apostado por el Perú. Sí señores, cuántos buenos grupos pasan por Latinoamérica y pasan de largo para nosotros. Roger Waters se detuvo en Lima, Perú, y ese gesto no debería ser olvidado por nadie: ni por nosotros, los de los ahora, ni por los otros, los que vendrán en el futuro.
Ayer, entre otras cosas, pudimos penetrar en el lado oscuro de la luna. Y el viaje no pudo ser mejor, guiados como estábamos de la mano del legendario Waters y su pantalla multifacética. Difícil olvidar esa pantalla y lo que aconteció en ella: sus imágenes proyectaban realidades. En realidad no podrá ser olvidada: al final de la segunda parte del concierto, Roger Waters coronó este viaje con una proyección tridimensional, allí mismo, sobre los asistentes, del prisma celestial del Dark Side of the Moon. Su camino multicolor pasó a través de la mirada de todos y, estoy segura, penetró en la mente y en el corazón de cada uno de nosotros.
Tengo la sensación, un poco rebuscada quizá, pero es la sensación con la que me quedé, de que durante todos estos años, desde la creación del Dark Side of the Moon allá en 1973 hasta el día de hoy, Waters también esperaba por esto: porque llegara el momento de poder realizar el Dark Side of the Moon de la manera como lo está haciendo en esta gira. Este es un punto crucial en la historia de la música, de la cultura, del hombre, y de aquí en adelante, un nuevo comienzo.
lunes, 12 de marzo de 2007
Increíble pero cierto: HOY, ROGER WATERS EN LIMA
Preparándonos para el que viene siendo el evento musical del siglo (desde que se iniciara el siglo XXI creo que no hay evento que se le asemeje), y el que será el evento musical de la historia en cuanto al Perú se refiere, les dejó aquí algunas notas sobre el paso por Latinoamérica de la mega gira mundial de Roger Waters: The Dark Side of the Moon.La gira latinoamericana se inició en México y sigue el siguiente recorrido (y sí, estamos incluidos!):
Marzo 02: Monterrey, México (Estadio Universitario De Nuevo León)
Marzo 06: Ciudad de México, México (Foro Sol)
Marzo 09: Bogotá, Colombia (Parque Simón Bolívar)
Marzo 12: Lima, Perú (Explanada Estadio Monumental)
Marzo 14: Santiago, Chile (Estadio Nacional)
Marzo 17-18: Buenos Aires, Argentina (River Plate)
Marzo 23: Río de Janeiro, Brasil (Praca da Apoteose)
Marzo 24: Sao Paulo, Brasil (Morumbi Stadium)
EL COMERCIO, lunes 12 de marzo
Una visita al lado oscuro de la Luna
El fundador de Pink Floyd ya está en lima y hoy ofrecerá un concierto inolvidable en la explanada del Estadio Monumental.
El músico está en Lima desde hace un par de días, y el sábado por la tarde, en una suite del hotel Sheraton, ofreció una breve rueda de prensa en la que destacaron no solo sus críticas a la administración de George W. Bush -que ha reiterado a lo largo de toda la manga latinoamericana de su gira mundial-, sino también la presencia de la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, que le regaló un polo alusivo a la campaña en favor de la inclusión de Machu Picchu entre las nuevas maravillas del mundo, además de un par de libros y un típico chullo que, por obvias razones climatológicas, Waters no quiso ponerse. "Muchos de los chicos que me acompañan en la gira querían visitar Machu Picchu, pero los vuelos estaban llenos", dijo. Waters se mostró muy amable con los hombres de prensa y respondió de buena gana todas las preguntas."No estoy interesado en la música pop. En realidad, solo estoy muy interesado en mi música. Si voy a escuchar música, prefiero la ópera o el jazz. Ocasionalmente compro algún álbum de rock and roll. Compré el nuevo de Dylan, por ejemplo, y me gustó. Confieso que cuando trabajo prefiero no escuchar música", dijo cuando le preguntaron qué opinaba de las nuevas tendencias de la música pop, como la electrónica o el reggaetón. El concierto empezará a las 8 de esta noche, con total puntualidad. Los organizadores recomiendan llegar temprano para evitar aglomeraciones y embotellamientos.
Si Waters repite el mismo repertorio que presentó en México, es muy probable que el set list de esta noche sea como este:
01. In the Flesh
02. Mother
03. Set the Controls for the Heart of the Sun
04. Shine on You Crazy Diamond
05. Have a Cigar
06. Wish You Were Here
07. Southhampton Doc
08. The Fletcher Memorial Home
09. Perfect Sense
10. Leaving Beirut
11. Sheep
01. Speak to Me
02. Breathe
03. On the Run
04. Time
05. The Great Gig in the Sky
06. Money
07. Us and Them
08. Any Colour You Like
09. Brain Damage
10. Eclipse
01. The Happiest Days of Our Lives
02. Another Brick in the Wall
03. Vera
04. Bring the Boys Back Home
05. Comfortably Numb
Ex líder de Pink Floyd toca hoy en la explanada del Monumental
(Juan Carlos Cabrera / Miguel Bustamante Oré)
El rockero Roger Waters ya está en Lima. Es alto, colorado y tiene el pelo cano. Lejana está la época dorada de Pink Floyd y su rostro ahora evidencia el paso de los años. Es una megaestrella, millonario y famoso en todo el mundo. 20 periodistas limeños lo miran asombrados por su presencia, y él, sin hacerse problema alguno, gasta bromas y entra en confianza como todo un diestro en el showbiz.
Habla de su poco interés por la música popular y de las nuevas generaciones de rockeros que han crecido escuchando su música, vuelve a darle duro al “cerdo (George) Bush” y cuenta emocionado de lo afanoso que es el público latinoamericano cuando lo ve subido en un escenario. Sí, Roger Waters está en Lima. ¿Es esto acaso un milagro?
Le hacemos saber que su concierto en la explanada del Monumental es acaso el más importante en la historia musical de nuestro país y agradece como un caballero hablando maravillas del Perú. “Tengo unos amigos que me insistieron en venir acá, pero lamentablemente esta vez no podré ir al Cusco, porque estamos con el tiempo medido”. Y como para que sus palabras no fueran tomadas como un simple compromiso o un cliché típico de artista, Roger se puso el polo con la foto de Machu Picchu y dijo que le parecía increíble que nuestro máximo monumento arqueológico este postulando a convertirse en una nueva maravilla del mundo.
"No me interesa la música popular", dice que está prácticamente alejado del rock y que cuando compone prefiere no escuchar música. “Me inclino más por la ópera y el jazz. El último disco de rock que escuché y que me gustó fue el Modern Times de Bob Dylan, pero ahí paro de contar. La música popular simplemente no me interesa”.
Roger Waters será un héroe de la música, un paradigma para muchas generaciones, pero eso no impidió que el artista rompiera el protocolo y decidiera firmar hasta ¡instrumentos musicales! en su encuentro con la prensa peruana, previo a su concierto en la explanada del Estadio Monumental, algo que usted no se debería perder.
El País, Colombia, 12 de marzo de 2007
Roger Waters critica gira de Bush y felicita a García Márquez
(por Sergio Villamizar D, Colprensa).
- Dos horas y media fue la duración total de uno de los mejores conciertos de los últimos años.
"El cerdo", el mismo de la carátula del duodécimo álbum de Pink Floyd, Animals (1976), no faltó en el único concierto de Roger Waters en Colombia, con diversas inscripciones en su panza, cola y patas, entre ellas, y la más grande: "El patrón Bush visita el rancho Colombia". No era la única en este cerdo gigante inflado con helio, "Kafka tenía razón" , "legalicen la droga", "Paz-Colombia" y "Libres al fin", que emocionaron al público que se reunió en el Parque Simón Bolívar de Bogotá en la noche del viernes, más de 25 mil personas, quienes vieron como este personaje se perdía en la oscuridad del firmamento capitalino. Pero este personaje característico de todo lo que rodea a Pink Floyd fue solo uno de los grandes elementos de una noche inolvidable, con más de dos horas y media de las canciones en vivo de lo mejor de la banda británica, más una cuidadosa selección de los 20 años de carrera, en solitario, de Roger Waters, denominado "El genio fundador de Pink Floyd". Varias generaciones se reunieron entorno a este show. Abuelos, padres e hijos unidos por las formas, la teatralidad y el buen rock de fuerte contenido político que convirtieron en leyenda a la agrupación del rock progresivo y psicodélico, herederos de la tradición de los Beatles. En una pantalla gigante, como telón de fondo del escenario, se relató la historia del show, que inició a las 7:15 de la noche y se extendió durante dos horas y media.Claro que los organizadores quedaron en deuda, pues a última hora cancelaron la presentación del artista nacional Chucho Merchán, quien sería el telonero de Roger Waters. Aunque los organizadores del concierto no han aclarado por qué no se llevó a cabo dicha presentación, al parecer los organizadores quisieron extremar el cuidado en el sonido del artista internacional. La perfección en el sonido en vivo, en un lugar tan abierto como dicho parque, no se había visto en Colombia. La pureza de los detalles sonoros, combinados con las imágenes psicodélicas, los juegos de luces y los láser, hicieron vibrar a los espectadores. La teatralidad imperó, en especial en canciones como "Shine on You Crazy Diamond" , "Mother" , las cuales contaron con imágenes de Pink Floyd en los setenta, en especial del Syd Barret, fallecido cofundador. En el ocaso de este show, aparecieron en el escenario, junto a los diez músicos de Roger Waters, diez niños colombianos, quienes hicieron el coro del inolvidable tema "Another Brick In the Wall" , la canción que emocionó, hasta las lágrimas, a los asistentes al espectáculo. Un show como pocos se han presentado en Colombia, tal vez del nivel de "Metallica" y el "Tour de la Mangosta" de Shakira. Una presentación que el artista británico finalizó, con un torpe español, "Feliz cumpleaños, Gabriel García Márquez".
La Jornada, México, jueves 8 de marzo
Roger Waters iluminó El lado oscuro de la Luna
(Patricia Peñaloza)
- En el Foro Sol ovacionan 50 mil personas al hemisferio derecho de Pink Floyd- Ante la exigencia de que derribara el muro de la frontera, el músico hizo volar un cerdo apodado Bush para mandarlo al espacio
Roger Waters fue un catalizador de generaciones. El cofundador de Pink Floyd se entregó a su público ante el cual logró lo imposible, hacer volar a un cerdo llamado Bush.
Selene llena y brillante, reflector natural, posada en lo más alto, justo detrás del escenario, custodió de inicio a fin a uno de sus hijos pródigos, prófugo del otrora Fluido Rosa. No fue preciso el psicotrópico lisérgico: las estalactitas de cuarzo electrificado, at
emporal, profundo y colorido del rock de Roger Waters penetraron en cada una de las cien mil pupilas asistentes (los 50 mil corazones, los 50 mil cerebros), para hacer real lo imposible: hacer volar a un cerdo apodado Bush y mandarlo al espacio, escuchar en directo el Dark Side of the Moon y casi ver a Syd Barret sentado, con los pies colgando, desde esa luna observante. La noche del martes, en el Foro Sol, el Distrito Federal presenció el lado más brillante de esa luna que fuera Pink Floyd: las composiciones y el talante de Waters, segundo fundador de esta leyenda musical.En dos horas, fue como si Roger, el hemisferio derecho de dicho combo inglés (el izquierdo lo fue Barrett), hubiera decidido retar a los otros Floyds (David Gilmour, Rick Wright y Nick Mason), al hacer su propio megaconcierto pinkfloydiano, profuso en parafernalias visuales y delicias sonoras. Con elegancia, Waters les dice: perdón caballeros, pero todo esto fue concebido por mí.
La pantalla del cielo
Un oscuro cielo despejado, pantalla natural con todo y estrellas, amotinaba imágenes bajo su manto: pies en fila, corazones atentos al llamado de un "algo" que, a diferencia de otros personajes del rock clásico (amarrados fatalmente a su tiempo), permanece y se sigue transmitiendo por generaciones. Por aquí, chamacos de 12, 15 años; veinteañeros a raudales; treintañeros en crisis, cuarentones con panza; cincuentones con sus hijos; sexagenarios añorantes. Más allá, la banda eriza de luz, aglutinada en los puentes externos al foro, araña con sus oídos las migajas sónicas, intentando tocar el manto de esta otra estrella británica, y con ello ser salvados.
En la carne, plantea Waters, guitarra de palo en mano, a las nueve en punto, en su segunda visita solista (la primera fue en 2002). Ya en la penumbra, la excitación y la cannabis corren de un torrente a otro, luego de que esa otra pantalla, la del imaginario Floyd, proyecta una imagen que no se sabe si está en segunda o tercera dimensión: una radio gigante, un avión de juguete. Sorprende ver que está en segunda, cuando una gran mano gira la perilla y hace escuchar a Chuck Berry, Elvis Presley... Y sí. "In the flesh", y "Mother", de The Wall (1979), rompen el hielo con su pasión cerebral. En la primera hora, el bajista estrella guiaría a todos por un atinadísimo camino temático. El sonido, en su cuadrafonía ejemplar, casi podía tocarse con las manos.
Primero, su exhibición de principios: "Madre, ¿debo construir una pared, confiar en el gobierno?". Martillos móviles, hombres máquina. "Buenas noches, bienvenidos", saluda Waters en español.
Un saxofonista de lujo (Ian Ritchie); un baterista excepcional (Graham Broad); unas coristas con voz de ensueño, cantan estrofas enteras (destacando la portentosa Katie Kissoon); en los teclados, su hijo, Harry Waters. Galaxias, astros, son el fondo para la primera emulación de Gilmour: tres guitarristas imitarían las partes del prodigioso ejecutante... (Andy Fairweather-Low, Snowy White... aunque magníficos, ninguno le llega a Dave). Durante todo el espectáculo, Waters, más un virtuoso del concepto y la composición, es generoso al virar mucho tiempo el reflector hacia sus músicos.
Viene el tema de la guerra, la más fuerte obsesión de Waters, luego de la enajenación humana: de The Final Cut (1983), "Southampton Dock" y "The Fletcher a. Memorial Home"; de su solista Amused to Death (1992), "Perfect Sense". En imágenes, dolor bélico; Reagan, Bush, Mao Tse Tung, Stalin; gafitis: "Cuando hablamos de guerra, hablamos de paz"; "La muerte resuelve los problemas"; "La democracia a veces debe bañarse de sangre"... Luego cantó "Leaving Beirut", cuya letra rezó: "No en mi nombre, Tony. Terror es terror" (¿...Blair?).
La primera mitad cerró con una interpretación deslumbrante: entre balidos oscuros, "Sheep" del Animals (1977) sonó potente, indescriptible; rock denso como del futuro y más allá. Waters al bajo, por fin parece roquear cual si tuviera 20 años. De pronto, el tradicional cerdo inflable de este tema, salió flotando no solo con la frase que enardeció a la concurrencia, "Cerdo Bush, derriba el muro de la frontera", sino con otra también significativa: "Kafka rules, ok! Habeas corpus matters! (¡Kafka rige!; ¡el habeas corpus rifa!)". Por debajo, con una emulación de personaje azteca, decía en español: "libres al fin"; y en la colita retorcida: "Saquen a Bush". Al final, el cerdo fue soltado al cielo; llamaradas de fuego real; la catarsis es absoluta.
El segundo concierto
Sale su banda, y tras 15 minutos comienza un concierto distinto: El lado oscuro de la luna (1973), una de las obras cumbres del rock, sin pausas, de inicio a fin. Las conexiones neuronales se relajan, para adentrarse a ese lado anverso en que las dimensiones se dislocan y el alma flota ligera. Comunión masiva, casi tántrica. Waters feroz al bajo. La sucesión visual circula, en circular encuadre, entre relojes, pastillas de "soma", maquinarias y ruidos machacantes, con una perfección que espanta. Las partes de Gilmour en voz y lira son emuladas por los invitados. Un prisma gigante, al frente del tinglado brota y gira para blandir un arco iris y un haz de luz blanca. Cada verso, cada arreglo, plasmado en la mente colectiva, es ejecutado impecablemente. "Speak to Me...", "The Great Gig In the Sky"; "Money", "Us and Them", "Brain Damage" (con risas de Syd), "Eclipse". No hay palabras. Todo es como un sueño del que nadie quiere despertar.
Sale la banda y al volver, Roger parece llorar: "Esto es fantástico, es muy conmovedor para mí". No podía irse sin tocar "Another Brick In the Wall", con los niños de la Casa de las Mercedes en el escenario, quienes hicieron los coros de esta pieza maestra; portan camisetas que dicen en castellano: "el miedo construye paredes". Luego tocan "Vera" y "Comfortably Numb", también de The Wall. Dos horas y media han pasado. ¿La perfección existe? Casi. Habría sido preciso ver tocar juntos a Waters con Gilmour y compañía.
(Fotos: Fernando Aceves y Marco Peláez)
Discografía en solitario
- Music from "The Body" (28 de Noviembre de 1970) (Banda sonora de la serie de televisión "The Body" junto a Ron Geesin)
- The Pros and Cons of Hitchhiking (8 de Mayo de 1984)
- When the Wind Blows (30 de Octubre de 1986) (Banda sonora)
- Radio K.A.O.S. (15 de Junio de 1987)
- The Wall Live in Berlin (17 de Septiembre de 1990) (disco y video en directo)
- Amused to Death (1 de Septiembre de 1992)
- In the Flesh Live (5 de Diciembre de 2000) (disco y video en directo)
- Flickering Flame: The Solo Years Vol. 1 (6 de Mayo de 2002)
- To Kild the Child / Leaving Beirut (3 de Enero de 2005) - Single Edición Japonesa.
- Ça Ira (27 de Septiembre de 2005)
- The Dybbuk of the Holy Apple Field (1998) (Banda sonora de la película israelí homónima, Roger Waters interpreta un cover del tema de Bob Dylan "Knockin' On Heaven's Door).
- The Legend of 1900 (1999) (Banda sonora de Ennio Morricone, Roger Waters es el autor del último tema del disco "Lost Boys Calling" con la participación en guitarra de Eddie Van Halen).
- Vagabond Ways (2000) (Disco de Marianne Faithfull, Roger Waters participa como bajista y compositor del tema "Incarceration Of a Flower Child).
martes, 6 de marzo de 2007
Gilmour's Day

Calle rock: Una pausa con Gilmour
Este martes, el ex guitarrista de Pink Floyd cumple 61 años.
Por Rafo Valdizán
Le debemos una pausa a David Gilmour, guitarrista de la banda, que este martes (6 de marzo) cumple 61 años. Hablamos de un músico fundamental en el sonido de Pink Floyd, tal vez lejos de los créditos locos que ganaron primero Syd Barrett y luego Roger Waters -puntas de lanza creativos en las distintas eras de la banda-, pero capital en la fase interpretativa, en virtud de su capacidad intuitiva a la hora de pulsar su guitarra o al momento de colocar su timbre oscuro y fruncido en muchas de las piezas de Floyd. David Gimour, nacido en Cambridge, tuvo momentos verdaderamente memorables como integrante de Pink Floyd. Muchos recuerdan el solo de guitarra que coronó el magnífico "Confortably Numb", una de las mejores canciones del álbum "The Wall" (1979). Otros identifican mejor al guitarrista cuando empuña la acústica y le imprime una voz íntima y cálida a "Wish you Were Here".
Uno de sus momentos de epifanía, a juicio personal, aparece en la extensa introducción de "Shine on you Crazy Diamond", en la que Gilmour demuestra su extraordinaria sensibilidad sobre las densas capas de teclados que se anteponen al discurrir de la canción como un prolegómeno de tensión in crescendo previo al develamiento de una obra maestra que efectivamente es. El guitarrista puntea con el corazón, hace sufrir a su Fender Stratocaster, le arranca lágrimas con absoluta simpleza y sin necesidad de apelar al efectismo de artificios obsesivos muy extendidos entre los guitarristas virtuosos (Gilmour no lo es y no le importa serlo, y para nosotros es mejor que así sea).
Como solista, el músico británico lanzó placas como la notable "David Gilmour" (1978), "About Face" (1984) y la más reciente, salida a las calles el 6 de marzo del 2006: "On an Island".


lunes, 5 de marzo de 2007
We hope that you choke

miércoles, 28 de febrero de 2007
Salvar el mundo
Carta a un Pastor: saludo inicial
Estimado Pastor:
Aunque no nos hemos encontrado personalmente, tengo la impresión de conocerlo bastante y me siento autorizado para dirigirme a usted como amigo. En primer lugar, tuvimos la misma formación religiosa, pues me crié en Alabama, en el seno de una familia baptista, congregación cristiana fundamentalista de los Estados Unidos. Respondí al llamado evangélico y fui sumergido literalmente en las aguas. Si bien no comparto ya las creencias cristianas sobre la intervención divina, estoy seguro de que, si nos encontráramos y habláramos sobre nuestras más íntimas concepciones, lo haríamos en un clima de respeto y buena voluntad porque nos unen muchos preceptos de conducta moral. En la medida en que estas cosas puedan todavía influir sobre la cortesía y la gentileza, quizá también tenga importancia el hecho de que los dos nos dediquemos a tareas intelectuales con un espíritu humanitario.
Le escribo para pedirle ayuda y consejo. Desde luego, no hay manera de eludir las diferencias que separan nuestras respectivas cosmovisiones. Usted acepta el carácter trascendental de las Sagradas Escrituras judeocristianas y cree en la inmortalidad del alma. Para usted este planeta es una suerte de estación hacia una segunda vida eterna pues la salvación está garantizada para los redimidos en Cristo.
Yo, en cambio, soy un humanista laico. Creo que la existencia es lo que hacemos de ella en cuanto individuos; que no hay garantía alguna de vida después de la muerte y que el cielo y el infierno los construimos nosotros, en este planeta. No hay para nosotros otra morada. Pienso que la humanidad surgió en la Tierra por la evolución de formas inferiores de vida a lo largo de millones de años; para decirlo sin pelos en la lengua: que nuestros antepasados fueron animales similares a los grandes simios. En mi opinión, además, la especie humana está adaptada física y mentalmente a la vida en la Tierra y no en cualquier otro lugar. No obstante, compartimos un código de conducta ético fundamentado en la razón, la ley, el honor y su sentido innato de la dignidad que algunos atribuyen a la voluntad de Dios.
Usted hablará de la gloria de una divinidad invisible; yo, del esplendor del universo que por fin se nos manifiesta. Usted dirá que Dios se encarnó para salvar a la humanidad; yo diré que Prometeo robó el fuego sagrado para liberar a los hombres. Puede ser que usted haya alcanzado ya la verdad última; yo la busco aún. Es posible que yo esté equivocado o que usted esté en el error. También es posible que los dos veamos sólo parte de la verdad.
¿Acaso estas discrepancias en nuestra cosmovisión nos separan en todo? No lo creo. Tanto usted como yo, como todos los seres humanos, bregamos por alcanzar las mismas metas de seguridad, libertad de elección y dignidad; en suma, por una causa que a nuestro parecer nos excede. Si está de acuerdo, podemos intentar encontrarnos de este lado de la metafísica para encarar el mundo real que compartimos. Lo digo de esta manera porque está en sus manos resolver un enorme problema que me preocupa por demás y que espero que a usted también lo preocupe: le propongo que dejemos de lado nuestras diferencias para salvar la Creación. La defensa de la naturaleza es un valor universal que no proviene de ningún dogma religioso ni ideológico, y que no implica tampoco respaldarlo. Por el contrario, está al servicio de toda la humanidad sin discriminación alguna.
Reverendo: necesitamos su colaboración. La Creación -la naturaleza viviente- está en riesgo. Los hombres de ciencia estiman que si la transformación del hábitat natural y otras actividades humanas destructivas continúan con el ritmo actual, la mitad de las especies animales y vegetales de la Tierra se habrán extinguido o estarán en peligro de extinción al terminar este siglo. Tan sólo las alteraciones del clima harán que el 25% de las especies existentes alcancen esa peligrosa situación en los próximos cincuenta años. Según las estimaciones más conservadoras, la tasa de extinción actual es cien veces mayor que la existente antes de que los seres humanos aparecieran sobre la Tierra, y se prevé que se multiplicará por mil por lo menos en los próximos decenios. Si no conseguimos disminuirla, el costo para la humanidad en riquezas, seguridad ambiental y calidad de vida será catastrófico. Estoy seguro de que ambos opinamos que, por humilde e insignificante que sea, cada especie es una obra maestra de la biología que vale la pena conservar. Cada una de ellas posee una combinación única de rasgos genéticos adaptados con bastante eficacia a un ámbito determinado. Aunque sólo sea por prudencia, debemos actuar rápidamente para evitar la extinción de especies naturales y el consiguiente empobrecimiento de los ecosistemas terrestres, es decir, de la Creación.
Llegado a este punto de la lectura, bien se puede preguntar usted: ¿por qué soy yo tan importante en esta cruzada? Simplemente porque la ciencia y la religión son las fuerzas más poderosas en el mundo de hoy.
Uniéndolas en pro de la conservación biológica, pronto podríamos resolver el problema que se nos plantea. Si hay un precepto moral que gentes de todas las creencias comparten, es que nos debemos a nosotros mismos y a las generaciones futuras un medio ambiente bello, rico y sano. Me sorprende que tantos líderes religiosos -que representan a la gran mayoría de la humanidad en la esfera espiritual- no hayan incluido decididamente la protección de la Creación como parte sustancial de su magisterio. ¿Creen acaso que la ética sólo incumbe al ser humano y que la preparación para la vida ultraterrena es lo único que importa? Aun más desconcertante es la convicción, tan común entre los cristianos, de que se avecina el Segundo Advenimiento y que la situación del planeta, por ende, no tiene demasiada importancia. En todo el mundo hay millones de personas (entre ellos, 60% de estadounidenses según una encuesta reciente) que creen al pie de la letra en las profecías del Libro del Apocalipsis. Muchos de ellos creen que en el lapso de su breve vida llegará el Fin de los Tiempos; Jesús volverá a la Tierra y los redimidos por la fe cristiana ascenderán en cuerpo y alma al cielo, mientras que los otros soportarán tiempos muy difíciles y sufrirán la condenación eterna si mueren sin redención. Como los malditos de las generaciones anteriores, esos condenados morarán en el infierno durante sextillones de años, tiempo suficiente para que el universo se expanda y alcance su muerte entrópica, y también suficiente para que innumerables universos similares nazcan, se expandan y mueran también. Aun así, esa cifra aterradora de tiempo sólo será el comienzo de los tormentos para las almas condenadas al infierno: todo ello por un error de elección religiosa cometido en el lapso infinitesimal que constituyó su vida sobre la Tierra. Para los que creen en esta forma extremista de cristianismo, el destino de diez millones de formas vivientes distintas carece de importancia. Abrigo la esperanza de que concuerde conmigo en que esta doctrina y otras similares no son un mensaje de esperanza y compasión sino de desesperación y crueldad. No nacieron del seno del cristianismo. Cualquiera sea su respuesta a mi ruego, permítame proponer una ética alternativa que, según espero, juzgará aceptable al menos en parte. Nuestro cometido más importante en el siglo XXI consiste en conseguir que todos los seres humanos alcancen un nivel de vida digno protegiendo al resto de las formas vivientes en la medida de lo posible. Hoy en día, la ciencia aporta algunos argumentos a la ética: cuanto más sabemos de la biosfera, tanto más compleja y hermosa nos parece. En este sentido, el conocimiento es como una fuente mágica que se jamás se agota. La Tierra, en especial la frágil película de vida que la cubre, es nuestro hogar, nuestra fuente, origen último de nuestro sustento físico y espiritual.
Sé perfectamente que en la mente de muchos la ciencia y el ambientalismo están vinculados con la evolución, con Darwin y el laicismo. Permítame postergar por ahora las aclaraciones sobre temas tan enmarañados (a los que volveré más tarde) y hacer hincapié en una sola cosa: la protección de la belleza terrestre y de su prodigiosa diversidad de formas vivas debería ser la meta de todos, cualesquiera sean nuestras diferencias en cuestiones metafísicas.
Para exponer mi punto de vista al mejor estilo evangélico, voy a contarle la historia de un joven recién formado como pastor, tan inflexible en su fe cristiana que pretendía resolver toda cuestión moral con la lectura de la Biblia. Cuando visitó esa especie de catedral que es la selva aluvial brasileña, vio en ella la mano de Dios y anotó en su diario lo siguiente: "No es posible dar una idea cabal de los sublimes sentimientos de asombro, admiración y devoción que inundan y elevan el espíritu ante este prodigio". Eso escribió Charles Darwin en 1832, cuando apenas comenzaba el viaje del Beagle, mucho antes de pensar siquiera en la evolución.
EL AÑO DEL CHANCHO
El pasado 18 de febrero se inició un nuevo año para los chinos, y vale la pena colocar aquí algunas notas al respecto. El año que comienza es el año del chancho; su elemento, el fuego. El calendario chino consta de 12 ciclos anuales y cada uno de ellos es significado con un animal (rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y chancho). Además de ello, el zodiaco chino se engarza con cinco elementos (agua, madera, fuego, metal y tierra), que fueron asignados a cada uno de los cinco planetas principales que los chinos de la antigüedad conocieron (Mercurio, Júpiter, Marte, Venus y Saturno, respectivamente). Además de ello, ambos sistemas se engarzan asimismo con el ciclo binario principal: el Yin y el Yang. EL CHANCHO DE FUEGO: la combinación ganadora
China se prepara para un "baby boom" en el Año del Cerdo (por Sandra Theumann)
Pekín, 13 feb (EFE).- Las supersticiones del horóscopo chino, que reza que aquellos que nazcan bajo el signo del cerdo serán personas afortunadas y ricas, preocupan a las autoridades del gigante asiático, que vaticinan un "baby boom" en 2007.
(Globos para celebrar la llegada del nuevo año; foto de Claro Cortes, Reuters)
Así se celebra el año nuevo chino en China!
(Adornos en Guangdong, al sureste de China; foto de Claro Cortes, Reuters)
Así se celebró el año nuevo chino en Capón, Lima-Perú!
sábado, 24 de febrero de 2007
Musicalizando
The Soundtrack of Your LifeEs una tarde soleada de sábado y me provoca escuchar el primer disco de Camera Obscura, Biggest Bluest Hi-Fi. Es un lindo disco; hay algo en la voz de Tracyanne Campbell que simplemente es ideal para una tarde como la de hoy: vengo de ayudar en una mudanza y he decidido tomarme la tarde para mí. No hay nadie en mi casa así que el espacio es mío. El disco corre mientras corren las nubes y a mí se me ocurren miles de cosas... hacer esto (escribirle a algún amigo a la distancia, reordenar mis libros de acuerdo a las necesidades actuales, echarme en el piso, descansar y cantar), hacer lo otro (acariciar a mi gata -la Maga- que ahora me acompaña, ordenar algunos papeles y apuntes que he ido acumulando, pensar en colgar o no colgar un cuadro en la pared), muchos proyectos. Soy una fanática del orden. Digo fanática y no maniática porque no lo hago obsesivamente sino con cariño. Ordenar para mí es como conocer, revisar, volver a conocer, recordar, volverse a ubicar.
Esta semana me he encargado de reordenar mis discos. A mis discos les tengo especial cariño. Son el soundtrack de mi vida. El orden en que los tenía anteriormente era cronológico (el orden cronológico, como el alfabético, son para mí los órdenes más neutros o esquemáticos). Ahora los he reubicado por géneros. Pero siempre es una labor más difícil de lo que parece (más paja de lo que parece!) reagruparlos por géneros, porque hay ciertos grupos que ciertamente no calzan con los géneros y porque los géneros pueden convertirse en cajones estrechos. He tratado de no caer en esas cosas, de modo que he buscado simplemente agruparlos bajo categorías amplias en las cuales quepan diversos tipos. Nada de estrechez, por favor, nada de estrechez. Categorías amplias y móviles donde calcen distintos y diversos géneros y grupos, según yo entienda que tienen aspectos en común. Categorías que me sirvan a mí a ubicar mi música (y a ubicarme a mí dentro de ella). El criterio siempre es personal; las relaciones que se establecen entre los discos (por qué coloco a este grupo al lado de este otro), siempre vienen de uno (“relaciones internas entre los objetos”, las llamaría Wittgenstein). He intentado concentrarme en eso. Y he observado lo siguiente.
1. Hay una gran categoría que la he llamada “clásicos” que es relativamente sencilla de clasificar. Dentro de los clásicos tenemos una rama más folky encabezada por Bob Dylan, Johnny Cash y descendencia; una rama más rockanrollera encabezada por los Beatles y los Rolling Stones; una rama progre (es claro quienes entran aquí); una rama “art rock” donde coloco a David Bowie, Brian Eno y otros camaleónicos de la música; una rama más punky donde se ubican Patti Smith, The Clash, etc.; una rama más pop donde entran, por ejemplo, Abba.2. Luego vendría, coherentemente, la onda ochentera. Y aquí fue donde empecé a notar las sutilezas (y profundidad) de este asunto, porque me fui imposible separar los discos que componen el bloque ochentero: un bloque que va desde Erasure hasta The Psychedelic Furs, desde Cindy Lauper hasta Clan of Xymox; desde OMD hasta Cocteau Twins; desde Culture Club hasta Siouxsie and the Banshees, pasando por los Smiths, Duran Duran, Echo and the Bunnymen, The Jesus and Mary Chain, Indochina, A-Ha, Depeche Mode, etc. etc. Es decir, desde los sonidos sintéticos hasta la maquinaria más industrial. Desde el Atari hasta las fábricas. No, imposible para mí dividir los ochentas. Siguen siendo en mi constelación personal un bloque variado y polimorfo, pero un bloque al fin y al cabo. Simplemente los puse todos juntos bajo un rubro “80s”.
3. Me topé luego con la era de los noventas y el panorama volvió a cambiar drásticamente, porque así como los ochentas remiten para mí a un bloque, con los noventas se me empezaron a aparecer un sin fin de subgéneros. La cosa empezó a disgregarse radicalmente; y sin embargo, el método que había utilizado para los “clásicos” tampoco funcionaba del todo bien. Me di cuenta pues que la constelación “alterativa” noventera requería de su propia clasificación. Salí del paso de la siguiente manera: a) alternativo – grounge (Pearl Jam, Soundgarden, etc.); b) alternativo – hard rock/post punk (Sonic Youth, Pixies –ven? ustedes creen que los de Sonic Youth y los de Pixies hubieran alguna vez en su vida pensado que entrarían en un mismo género?, y sin embargo para mí son indesligables–, Mr. Bungle, etc.); c) alternativo – post grounge (Better than Ezra, Blind Melon, Collective Soul, etc.); d) alternativo – pop rock (Fountains of Wayne, Spacehog, Weezer, etc.); e) alternativo – brit pop/rock (Blur, James, Pulp, Suede, Stereophonics, etc.); f) alternativo – folk/rock (10000 Maniacs, Chris Isaac, R.E.M., Nick Cave, Mazy Star, The Go-Betweens, etc.); g) alternativo – experimental (la categoría más extraña de toda mi lista) (Björk, Morrissey, Cranes, Galaxie 500, My Bloody Valentine, PJ Harvey, Tori
Amos, The Smashing Pumpkins, Placebo, etc. –podrán imaginarse, realmente una conjunción de muchas cosas, pero cosas que para mí van –por algún motivo– unidas). 4. Finalmente, un rubro más con las cosas de ahora (esta categoría recién se está forjando) y uno más de electrónicos.
5. Por otro lado, sigo manteniendo las cosas en español agrupadas juntas (aunque ahí también habría que hacer sus divisiones).
6. Soundtracks tienen su propio espacio. Compilados y recopilaciones (hechos en casa y comerciales) también.
Bueno, este es mi orden. El orden que me salió natural. Y lo más paja de todo esto, aparte por supuesto de irlos escuchando y volviéndolos a descubrir, ha sido darme cuenta, yo mismo, del orden interno (o relaciones internas) que yo les encuentro.
miércoles, 21 de febrero de 2007
The Jayhawks

El disco que se inicia con esta canción se llama “Rainy Day Music”. Es el séptimo y último disco que hasta el momento ofrece este grupo. El disco confirma la primera impresión que “Stumbling through the dark” te deja en los oídos: el más puro y simple folk-rock de raíces countries (o country-alternativa, como le llaman ahora) se desarrolla, cual clase maestra tanto para aprendices como para expertos, a lo largo de sus 14 temas, explorando todas las posibilidades del género. Tenemos simples y melodiosas canciones, “baladas” (si les quiere llamar así) como “Stumbling through the dark” o “All the right reasons”; canciones más inclinadas hacia el country, como “Save it for the rainy day” o “Angelyne”; muestras del más enérgico rock and roll, bailable por supuesto, como “Come to the river”; canciones fuertes y fugaces, vibrantes como corrientes de viento (de un día lluvioso, por supuesto) como “Tailspin” o “Eyes of Sarahjane”; momentos de lenta tensión como “You look so young”; momentos de inigualable profundidad como “Tampa to Tulsa” o “Will I see you in heaven”.

Todas las posibilidades del género. Todo con los únicos (imprescindibles y clásicos) recursos: guitarras, bajos, batería y algo de harmónica, una genial habilidad para decir lo que se tiene que se decir y una especial sensibilidad para elaborar desde sus raíces el género mismo desde el cual nació el rock (con todas sus variantes) que llega hasta nuestros días. El disco es del 2003, pero bien podría ser de los 60s o pertenecer al futuro. No creo que este disco pueda pasar desapercibido a personas sensibles, ahora, ayer ni nunca. Para mí, quedará definitivamente en la lista de imprescindibles.
martes, 20 de febrero de 2007
miércoles, 14 de febrero de 2007
miércoles, 7 de febrero de 2007
Arcade Fire
The Arcade Fire es un grupo canadiense formado por el matrimonio entre Win Butler y Régine Chassagne, principales compositores y cabezas visibles de este particular colectivo musical, (que se completa con Richard Parry, Tim Kingsbury, William Butler, Sarah Neufeld, Jeremy Gara), un par de fans de la música que un buen día cruzaron sus vidas en Montreal.The Arcade Fire es un grupo que se asemeja a las guitarras de Joy Division, la emotivita instrumental de Flaming Lips, el tono de voz de David Byrne, el dramatismo y la épica de los primeros Echo & The Bunnymen, lo mejor de Pixies y Talking Heads pero con un aire contemporáneo. Y sobre todo, me permitiría decir que la sombra del "Scary Monster" de David Bowie preside el grupo.
Gracias a su disco debut, Funeral (2004) han logrado convertirse en el grupo favorito de muchos. Es un trabajo melodramático que influenciado por diversos fallecimientos de familiares de la banda -de ahí su nombre- contiene aunque suene a tópico algunas de las piezas más inspiradas de los últimos años. Los canadienses son un soplo de aire fresco que cautiva gracias a unas composiciones que pasan de la conexión Flaming Lips de Neighborhood # 1 (Tunnels) o Wake Up al dramatismo desgarrador de Crown of Love (mi amor crece como un cáncer). De lo inmediato Neighborhood # 2 (Laika) a la emoción que destilan piezas como Neighborhood # 3 (Power Out) o la balada franco-inglesa Une Année Sans Lumière. Se muestran claustrofóbicos Haiti y al momento nos hipnotizan con los ecos orquestales de la increíble In The Backseat, propia de los mejores Sugarcubes.
En una entrevista para Mondosonoro, Win Butler dijo: “Me gusta cosas como ´Brazil´ de Terry Gilliam, obras que tienen las mismas dosis de ironía y drama. Es una película que transmite una idea muy oscura y a la vez tiene toques de slapstick. La mayoría de mis artistas preferidos siguen esas coordenadas, y nosotros lo intentamos, más en directo que en el disco. Hablar de cosas tristes y oscuras de una manera alegre. Es como Woody Allen, que se ríe de todo por muy triste que sea”. Creo que esto demuestra un poco el espíritu del grupo.No han recibido mucha atención publicitaria, pero sí muchas recomendaciones. David Bowie afirmó que cuando se compró el disco y lo escuchó tuvo que volver a la tienda para comprar 10 cd’s más para regalar a todos sus amigos de lo emocionado que estaba. Franz Ferdinand los escucha y Bono se ha declarado devoto de los canadienses y los tuvo como teloneros en muchos conciertos de su gira “Vértigo 2005”.
El segundo álbum Neon Bible saldrá a la venta el 5 de marzo 2007. Hace tan sólo unos pocos días anunciaron el nombre de su primer single, Black Mirror, que ya se puede escuchar en versión streaming en su página web http://www.arcadefire.com/flash.html (hay que elegir el menu de Win y pulsar sobre el huevo que cae; la canción se cargará después de hacerlo) y que se puede descargar en los foros oficiales de la banda.
02. Keep The Car Running
03. Neon Bible
04. Intervention
05. Black Wave Bad Vibrations
06. Ocean of Noise
07. The Well & The Lighthouse
08. Antichrist Television Blues
09. Windowsill
10. No Cars Go
11. My Body is a Cage










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