jueves, 28 de junio de 2007

Exposición de Piero Quijano sin censura este viernes en La Culpable

¡Perú, país de caricaturas!
HIPOCRITAS: NO PASARAN
En la mañana del lunes 25 de junio del año 2007, Piero Quijano se dirigió a la Casa Museo Mariátegui a descolgar los dibujos enmarcados que, pacientemente y con la sola ayuda de sus amigos, colgara el jueves 21 por la mañana para su inauguración en esa sala. Por la tarde de ese mismo jueves, dos funcionarios (as) del INC acataron las órdenes de descolgar la banderola y retirar el dibujo y los afiches que lucían una versión de la famosa foto de los norteamericanos victoriosos en Iwo Jima, pero con unos soldados enterrando -en ordenada coreografía piramidal- una bayoneta a un campesino tirado en el piso. Su leyenda: La nación a sus héroes. Tal visión ("sesgada" para algunos bienpensantes) resultó ser un proyectil inmejorable en contra de quienes tienen miedo de la opinión diversa y libre, pero sobre todo demostró que el humor sigue siendo una herramienta que produce urticaria en los poderosos y sus obedientes servidores. Una versión afirma que al pasar esa tarde delante de la Casa Mariátegui, el General Edwin Donaire, sin duda manejando un auto del año cuya gasolina es pagada con el dinero de los contribuyentes, sufrió un ataque de ira y digitó desde el Ministerio de Defensa y con pleno conocimiento del ministro Allan Wagner, el retiro de banderola, afiches y dibujo a través de algún otro funcionario vía la propia directiva del INC, la historiadora católica y ultraconservadora, Cecilia Bákula.
Desde aquí suponíamos que, o bien miró toda la muestra y seleccionó con gallardo tino militar aquello que debía ser retirado, o bien cegado por el ultraje de su propia conciencia, pisó el acelerador a fondo e hizo las llamadas respectivas. Pero luego de saber que las propias funcionarias enviadas por el INC bajo las órdenes de los militares, hicieron la selección respectiva y eligieron todo lo demás que debía quedar y aquello que debía irse, nos inclinamos a pensar que no sólo acataron con rastrera eficiencia las órdenes superiores, sino que incluso creen que vamos a aceptar la mongólica versión que destilaron de manera anónima en el diario Perú.21, diciendo que aquello había sido "una selección alterna a la presentada de acuerdo con el espacio". Muy elegante, sólo que en otras palabras, esa fue una selección arbitraria por encima de la decisión del artista y por supuesto en su contra. O en buen criollo, la pura basura de la censura.
Ese mismo jueves, las obedientes funcionarias del INC (Karina Moreno y Soledad Mujica, para baldón de la historia) sacaron otro dibujo que parecía removerles las llagas, ¡esta vez en sus propios pagos! De este modo, descolgaron la caricatura de un hipotético Machu Picchu privatizado, en el que dos yuppies circulan libremente mientras que el sirviente de seguridad le impide la entrada a un campesino cusqueño con chullo (en el segundo plano, sobre la montaña, reza el fantástico MachuPictures). (Risas)
Y sin embargo, no contentas con censurar dichas caricaturas, regresaron el viernes a vetar otra en la que aparecía Alan García (pero, un momento… cómo lo reconocerían?) llevando un pin en la solapa que rehacía una broma de la primaria pero en clave política: TLC y TDG 1BB. El argumento para su censura: que se inmiscuía en la vida privada del presidente. Risible y estúpido argumento que nos hace pensar que, en efecto, hay un terror de los funcionarios de estado a que su presidente haya embarazado a alguien o esté al borde de hacerlo, o que el propio presidente no acepta una broma realmente de primaria. Todo esto cuando en realidad hay varios que pensamos que el tema no discutido y nunca realmente debatido del TLC con el resto del país (hacerlo sería sin duda "sesgado") sí es un tema que se inmiscuye de manera abusiva y autoritaria en la vida privada de toda la ciudadanía.
Pero volvamos a la realidad: ¿Porqué se censuran estas imágenes? ¿Qué hay en ellas que provoca la estúpida decisión de prohibir, ocultar, desinformar cínicamente desde el estado peruano? ¿Es sólo la mera costumbre de un estado hecho históricamente de la rapiña, del autoritarismo, de la exclusión, de la corruptela y del culto bobalicón al "principio de autoridad"? No sólo todos estos dibujos circularon ampliamente en diversos diarios y revistas muchas veces y en algunos casos muchos años antes, sino que, como queda claro, no fueron censurados en su momento, sencillamente porque al estado peruano y sus gobernantes no les conviene pisar el callo del periodismo. Pero es muy distinto cuando tienen la oportunidad de hacer el uso bravucón que los caracteriza para imponer su voluntad sobre el lado débil de la sociedad y la ciudadanía. ¿No es ese acaso el tema del afiche censurado? Claro que lo es, y ellos lo saben y no les gusta que la gente lo sepa y lo recuerde. Mucho menos que se lo critique -ni siquiera en broma, por supuesto-.
Pero por otro lado, por obra de un curioso efecto, cada vez que hay algo en la libre expresión de la gente (artistas, o no) que devela los asuntos que se pretenden ocultar de la realidad, aparecen los martirizados de la "sensibilidad herida" y se rasgan solemnemente la camisa negra o el camisón púrpura, o ambas, porque hoy en día combinan bien. Las llamadas instituciones tutelares de la patria (que recordemos que nadie eligió) se ven reflejadas con horror en los simples trazos de un lápiz sobre un papel. Excepto que, hablemos claro: ¿dónde dice ahí que esos héroes y esa nación sean las peruanas? O en todo caso ¿cuál es la historia reciente (y no tan reciente) por la cual ahí se reconocen? Sin duda les parece "evidente", pero ya sabemos lo que esas "evidencias" han costado en nuestra historia, sobre todo en números de asesinados extrajudicialmente por varios bandos. Aun sin la pretensión de agotar un tema (ese no es el reino de un dibujo de esta naturaleza) la caricatura política de Piero (como la de sus predecesores de hace más de un siglo) sigue siendo una herramienta inteligente, y nada parece más alterar a los poderosos que la carcajada lúcida en la que se ven destrozados, ellos y sus discursos, por muy "tutelares" que se quieran ver a sí mismos. El trabajo artístico también está para eso. Aunque les moleste y aunque no les guste a todos.
Censurada la muestra de Piero, el espacio La Culpable, al cual él pertenece como artista y amigo desde sus inicios, ha decidido ceder sus paredes para la muestra, sin censuras de ningún tipo, más bien como desagravio y gesto solidario y también por supuesto como gesto divertido de aprecio personal. El espacio La Culpable, que es un espacio autónomo, como muchos espacios de artistas que han aparecido en la última década, quiere recordar que su autonomía se origina en la necesidad de establecer distancia de estas violentas reacciones y conductas oficiales, entre las que se cuenta el completo abandono y el desprecio por el arte, la educación y la cultura nacional. Ahora un dibujo ha venido a desestabilizar el aguado consenso bienpensante sobre el cual se apoya feliz el proyecto de control militar de las conciencias, la expresión y el pensamiento de la población. Desde aquí, queremos protestar por la censura estúpida en contra de un artista y su obra. En otro lado (La República, 27/6/07), ese gesto ha sido llamado, y con razón, una insolencia fascista y eso es precisamente lo que es. Pero no es la primera vez y con seguridad tampoco será la última. En estos mismos días en que otros sectores del oscurantismo mundial han censurado una muestra de artistas peruanos en la ciudad española de Valencia, controlada por el PP y Opus Dei, llamamos a cerrar filas y protestar masivamente en contra de la estupidez, el autoritarismo y el militarismo.
No importa cuál sea su argumentación, no les creemos. Tampoco confiamos en ningún gesto futuro de ellos. Y de quienes están detrás de esto no esperamos nada en la vida nacional. Y en todo caso, bienvenido el debate y la discusión, no la estupidez.
CONTRA LA CENSURA
La Culpable